Reorganización funcional y sordera congénita (Parte II): el impacto de los implantes cocleares

Explicábamos en la primera parte  de esta entrada que ante la falta de estimulación auditiva el cerebro se reorganiza de manera natural para ser más efectivo. Así, las áreas sensoriales auditivas que no están siendo estimuladas pasan a encargarse de procesar otra información sensorial (e.g. visual, somatosensorial, etc.). Este proceso de reorganización podría explicar por qué algunas personas sordas muestran habilidades de localización visual superiores a las de las personas oyentes (e.g. Bavelier, Dye, & Hauser, 2006) o por qué existe tanta variabilidad en el éxito de los implantes cocleares, en términos de habilidades auditivas y de lenguaje.

Los implantes cocleares junto a técnicas electrofisiológicas como los potenciales evocados auditivos corticales (PEACs) o la magnetoencefalografía (MEG) han proporcionado una oportunidad única para estudiar la reorganización intermodal en la sordera. Igualmente han facilitado el estudio de los cambios en la conectividad cerebral después de la restauración auditiva con el uso de implantes. Sharma, Dorman y Spahr (2002) examinaron el sistema auditivo central de 104 niños sordos congénitos implantados entre los 1;3 y los 17;5 años de edad utilizando PEACs.  Encontraron que los niños implantados en torno a los 3,5 años o menos mostraron latencias corticales (P1) similares a las de niños oyentes después de seis meses de uso de los implantes. Estas respuestas se redujeron después de los 3,5 años como edad de implantación y de manera extrema después de los 7 años. Esta investigación concluyó que, en ausencia de estimulación auditiva, existe un período sensible de aproximadamente 3,5 años cuando las vías auditivas centrales muestran máxima plasticidad. Este período sensible en torno a los 7 años de edad ha sido apoyado por otros estudios posteriores (Dorman, Sharma, Gilley, Martin, & Roland, 2007; Gilley, Sharma, & Dorman, 2008; Sharma, Campbell, & Cardon, 2015; Sharma, Gilley, Dorman, & Baldwin, 2007).

La edad de implantación, por tanto, se ha convertido en un importante predictor de éxito en el uso de los implantes cocleares, ya que normalmente refleja el tiempo de deprivación sensorial y podría ser indicativo del grado de reorganización cortical. Los estudios de comportamiento (sin medidas neurofisológicas) también han mostrado que una edad temprana de implantación (antes de los dos años de edad) resulta en mejores resultados de percepción del habla y lenguaje (Ching et al., 2013. Markman et al., 2011, Nipartko et al., 2010, Quittner et al., 2013, Quittner, Cejas, Wang, Niparko & Barker, 2016). Por ejemplo, Ching y colaboradores encontraron que los niños con una edad de activación del implante anterior a los tres años de edad tuvieron mejores resultados de lenguaje que los que fueron activados más tarde en una muestra de 451 niños. Además, se ha encontrado que una edad temprana de implantación puede ayudar a que los niños con pérdida auditiva muestren habilidades de lenguaje hablado similares a las de niños oyentes después de 8;6 años de uso de implante coclear (Geers & Nicholas, 2013).

En conclusión, las investigaciones anteriores se han centrado en probar la eficacia de los implantes cocleares y el sustrato neurológico que podría explicar la variabilidad en los resultados. Los resultados se han medido tradicionalmente mediante la percepción del habla o medidas de vocabulario, pero es probable que la deprivación auditiva tenga efectos generalizados en el desarrollo del cerebro, que afecta no sólo el desarrollo del lenguaje, sino también la capacidad de aprendizaje de los individuos (Kral, Kronenberger, Pisoni & O’Donoghue, 2016; Pisoni, 2000). Las investigaciones actuales tienen como objetivo identificar bio-marcadores cerebrales en el periodo de pre-implantación que puedan predecir los resultados después de la implantación, así como teorías de aprendizaje que nos ayuden a entender mejor el desarrollo de los niños con implante para eventualmente mejorar las terapias que niños y familias reciben.

 

Referencias

Bavelier, D., Dye, M. W., & Hauser, P. C. (2006). Do deaf individuals see better? Trends in Cognitive Sciences10(11), 512-518.

Ching, T. Y., Dillon, H., Marnane, V., Hou, S., Day, J., Seeto, M., … & Zhang, V. (2013). Outcomes of early-and late-identified children at 3 years of age: Findings from a prospective population-based study. Ear and Hearing34(5), 535.

Dorman, M. F., Sharma, A., Gilley, P., Martin, K., & Roland, P. (2007). Central auditory development: evidence from CAEP measurements in children fit with cochlear implants. Journal of Communication Disorders, 40(4), 284-294.

Geers, A. E., & Nicholas, J. G. (2013). Enduring advantages of early cochlear implantation for spoken language development. Journal of Speech, Language, and Hearing Research56(2), 643-655.

Gilley, P. M., Sharma, A., & Dorman, M. F. (2008). Cortical reorganization in children with cochlear implants. Brain Research1239, 56-65.

Kral, A., Kronenberger, W. G., Pisoni, D. B., & O’Donoghue, G. M. (2016). Neurocognitive factors in sensory restoration of early deafness: a connectome model. The Lancet Neurology15(6), 610-621.

Markman, T. M., Quittner, A. L., Eisenberg, L. S., Tobey, E. A., Thal, D., Niparko, J. K., & Wang, N. Y. (2011). Language development after cochlear implantation: an epigenetic model. Journal of Neurodevelopmental Disorders3(4), 388.

Niparko, J. K., Tobey, E. A., Thal, D. J., Eisenberg, L. S., Wang, N. Y., Quittner, A. L., … & CDaCI Investigative Team. (2010). Spoken language development in children following cochlear implantation. Jama303(15), 1498-1506.

Quittner, A. L., Cejas, I., Wang, N. Y., Niparko, J. K., & Barker, D. H. (2016). Symbolic play and novel noun learning in deaf and hearing children: Longitudinal effects of access to sound on early precursors of language. PloS One11(5), e0155964.

 

Quittner, A. L., Cruz, I., Barker, D. H., Tobey, E., Eisenberg, L. S., Niparko, J. K., & Childhood Development after Cochlear Implantation Investigative Team. (2013). Effects of maternal sensitivity and cognitive and linguistic stimulation on cochlear implant users’ language development over four years. The Journal of Pediatrics162(2), 343-348.

 

Sharma, A., Campbell, J., & Cardon, G. (2015). Developmental and cross-modal plasticity in deafness: Evidence from the P1 and N1 event-related potentials in cochlear implanted children. International Journal of Psychophysiology95(2), 135-144.

Sharma, A., Dorman, M. F., & Spahr, A. J. (2002). A sensitive period for the development of the central auditory system in children with cochlear implants: implications for age of implantation. Ear and Hearing23(6), 532-539.

Sharma, A., Gilley, P. M., Dorman, M. F., & Baldwin, R. (2007). Deprivation-induced cortical reorganization in children with cochlear implants. International Journal of Audiology46(9), 494-499.

 

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