Solo hay un tipo de rehabilitación auditiva que funciona (y tal vez no sea la que estás pensando)

Entre dos y tres millones de personas personas padecen problemas de audición en España (datos extrapolados de OMS, “Deafness and hearing loss”, 2019). Estos problemas ,en la mayoría de los casos, provocan dificultades para entender el habla y, por tanto, para comunicarse. La amplificación, es decir, el uso de audífonos, es el método estrella para resolver o mitigar los problemas de comunicación causados por la pérdida auditiva. Sin embargo, existe una alta variabilidad en la satisfacción de los usuarios de audífonos, muchos de los cuales abandonan su uso o los devuelven a la clínica o centro donde los adquirieron. Esta variabilidad puede deberse a multitud de factores, muchos de los cuales a día de hoy continúan siendo investigados. Es en este punto donde las pseudoterapias encuentran un caldo de cultivo ideal para proliferar.

Estos métodos se caracterizan por que el paciente suele regresar al punto de partida una vez interrumpe el tratamiento.

En inglés, el proceso de prescripción y ajuste de audífonos se conoce en términos generales como “aural rehabilitation”, es decir, rehabilitación auditiva. Por desgracia, en español este término, junto a otros como “entrenamiento auditivo” o “reeducación auditiva”, son comúnmente prostituidos para referirse a tratamientos que claman mejorar el resultado del uso de audífonos a través de supuestos ejercicios de entrenamiento. En inglés, estos métodos se denominan Auditory Integration Therapies (AIT), es decir, terapias de integración auditiva.

En el campo de la audiología protésica, estos tratamientos suelen tener como objetivo principal pacientes con porcentajes de inteligibilidad verbal pobres o pacientes que no han alcanzado las expectativas deseadas con sus audífonos. Los autores o profesionales que los aplican sostienen afirmaciones tales como que el uso de estos ayuda a “reorganizar el cerebro” o “mejorar el procesamiento auditivo”, entre otros. Incluso, en algunas ocasiones se va más allá y se recomienda el uso de estos métodos en casos de autismo, Alzhéimer, dislexia, trastorno de la atención y la hiperactividad. Además, se les atribuyen la capacidad de mejorar la lectura, el aprendizaje de idiomas, la memoria, control de emociones, y las habilidades musicales, además de muchos otros.

Figura 1: el Dr. Berard sume que los “picos y valles” (+- 5dB) en el audiograma reflejan anormalidades auditivas las cuales se traducen en problemas de comportamiento, aprendizaje y emocionales, de lo cual no aporta ninguna prueba y, además, contradice incontables evidencias en el capo de la psicoacústica y de la fisiología del sistema auditivo.

Estos métodos tienen su origen en los planteamientos del Dr. Alfred Tomatis, el cual sentó las bases del método que lleva su mismo nombre. Le siguió un discípulo suyo, el Dr. Guy Berard, quien creó su propio método. Berard se hizo famoso tras la publicación de su libro “Audición igual a comportamiento”. En él, Guy Berard expone sus planteamientos desde un punto completamente teórico, sin aportar ni una sola prueba, ni haciendo referencia a ningún estudio previo, e incluso rozando el ridículo con algunas afirmaciones completamente erróneas (Figura 1). Cabe destacar que, en su origen, ni Alfred Tomatis ni Guy Berard planteaban su método como un tratamiento para mejorar la inteligibilidad del habla, sino para modificar el comportamiento. Sin embargo, con el paso de los años, el número de aplicaciones de estos métodos ha ido creciendo. De hecho, han surgido otros, como el método SENA, que ya incluyen desde su nacimiento la discriminación auditiva como algo que puede ser tratado con su producto. Los tres métodos basan en lo mismo: hacer que el paciente escuche durante varias sesiones sonido (generalmente música) filtrada de una forma que no revelan. Los pocos estudios que han asegurado que estos métodos proporcionan algún tipo de beneficio (e.g: Rimland y Edelson, 1994; Rimland y Edelson, 1995; y Bettison, 1996) son muy fácilmente criticables: carecen de grupo control, no se utilizó un doble ciego, o incluso los participantes pagaron por participar en el estudio. Además, como nunca se recomienda dejar otras terapias (e.g: logopedia), no es posible determinar si la mejoría del paciente está correlacionada con estos tratamientos. Hoy en día, los sitios web de los métodos Berard y Tomatis citan artículos que claman que estos métodos aportan beneficios, pero en la mayoría de las ocasiones podemos encontrar las mismas debilidades que en los estudios citados anteriormente. Al margen de que, en muchas ocasiones, los estudios que citan son casos clínicos de un solo participante, no han sido revisados por pares, o están realizados por personas con intereses económicos en la aplicación del método.

Nunca se recomienda dejar otras terapias (e.g: logopedia), por lo que no es posible determinar si el beneficio está correlacionado con estos tratamientos.

En cambio, otros muchos estudios han indicado que el uso de estos métodos no aporta beneficio alguno (e.g., Bettison, 1996; Mudford et al., 2000; Yencer, 1999, Zollweg, Palm, y Vance, 1997). Como consecuencia, en 2002, la Asociación Americana de Audición y Lenguaje (ASHA, por sus siglas en inglés) publicó un manifiesto en el que indicaba que estos métodos “no cumplen con los estándares de eficacia que justificarían su práctica por audiólogos y logopedas”, y desaconsejó su uso clínico, recomendando que deben utilizarse solamente a nivel de investigación (ASHA, 2004), ya que no existe evidencia científica de sus beneficios.

Estos métodos “no cumplen con los estándares de eficacia que justificarían su práctica por audiólogos y logopedas” (ASHA, 2004)

Entonces, ¿por qué tienen tanto éxito estos métodos? Bueno, en realidad no lo tienen. Lo que si hacen muy bien es influir en la percepción de las personas que trabajan entorno al método, tanto en el paciente (efecto placebo y efecto Hawthorne), como en las familias (efecto de la promesa auto cumplida), como en el profesional (efecto del experimentador). Además, estos métodos se caracterizan por que el paciente suele regresar al punto de partida una vez interrumpe el tratamiento (ya que se eliminan los efectos placebo y Hawthorne), por no mencionar que se intenta camuflar sus supuestas bondades con la evidencia científica existente sobre el entrenamiento musical y sus beneficios.

En conclusión, la rehabilitación auditiva que funciona es la que todos los audiólogos protésicos saben hacer muy bien: adaptar los audífonos adecuados en cada caso siguiendo buenas prácticas de verificación y validación, y asesorando al paciente sobre qué expectativas debe tener. Esto, y el entrenamiento auditivo real, que es el que realiza el logopeda, ayudando al paciente a desarrollar técnicas de escucha activa, reparación de conversaciones, adaptación al entorno, y labiolectura si ésta es necesaria.


Referencias:

American Speech-Language-Hearing Association. (2004). Auditory integration training [Position Statement]. Available from www.asha.org/policy. doi:10.1044/policy.PS2004-00218

Bettison, S. (1996). The long-term effects of auditory training on children with autism. Journal of Autism and Developmental Disorders, 26, 361-373.

Deafness and hearing loss. (2019, March 20). Retrieved June 1, 2019, from https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/deafness-and-hearing-loss

Edelson, S. M., Arin, D., Bauman, M., Lukas, S. E., Rudy, J. H., Sholar, M., et al. (1999). Auditory integration training: A double-blind study of behavioral and electrophysiological effects in people with autism. Focus on Autism and other developmental disabilities, 14, 73-81.

Guy Berard, M.D.; Sally Brockett, M.S. (1982). Audición igual a comportamiento: Revisado y ampliado. Place of publication not identified: EBOOKS2GO.

Mudford, C. O., Cross, B. A., Siobhan, B., Cullen, C., Reeves, R., Gould, J., et al. (2000). Auditory Integration Training for children with autism: No behavioral benefits detected, American Journal on Mental Retardation, 105, 188-129.

Rimland, B., & Edelson, S. M. (1994). The effects of auditory integration training on autism. American Journal of Speech-Language Pathology, 3(2), 16-24.

Rimland B, Edelson S. Brief Report: a pilot study of auditory integration training in autism. Journal of Autism and Developmental Disorders 1995;25(1):61‐70.

Yencer, K (1998) The Effects of Auditory Integration Training for Children With Central Auditory Processing Disorders. American Journal of Audiology, 7: 32 – 44.

Zollweg, W., Palm, D., & Vance, V. (1997). The efficacy of auditory integration training: A double blind study. American Journal of Audiology, 6, 39-47.

4 Comments on “Solo hay un tipo de rehabilitación auditiva que funciona (y tal vez no sea la que estás pensando)

  1. Los métodos se complementan y no se remplazan. Empieza a hacerse realidad el beneficio de las terapias acústicas pasivas con medición de tomografia por emisión de positrones, resonancia nuclear magnetica y potenciales evocados auditivos corticales cognitivos, con los cuales ya se ha demostrado la mejora en latencias y amplitudes.. Son beneficios diferentes. Creo que la discusión se orienta al manejo de falsas expectativas y abusos en los cobros. Siempre que adapto audifonos me gusta reforzar con estimulación acústica activa y pasiva. Los pacientes agradecen mucho las terapias acústicas realizadas con los parlantes o a viva voz, porque les ayuda a recuperar habilidades de procesamiento auditivo cognitivas y sensoriales.

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    • Suena interesante. Si nos proporciona una referencia tal y como se proporcionan en el articulo estaremos encantados de investigarlo y hablar de ello!

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  2. Desafortunadamente si se ven muchas fallas en la adaptación de los audifonos porque no se actualizó el audiograma, no se enmascaró apropiadamente, el diseño acústico del molde de soporte o cápsula esta equivocado, la matriz o el modelo no corresponden con el grado o perfil de la pérdida, no se dio la consejeria y entrenamiento en el uso, no se verifico con analizador de audífonos o con medidas paicoacústicas, los algoritmos no eran los apropiados para el perfil escolar o laboral…..A veces se da prioridad a la actividad de venta sobre aspectos clinicos o técnicos. Esta es una profesión de estudio permanente y mucha responsabilidad….

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  3. Pingback: Reciente revisión sistemática sobre entrenamiento auditivo en niños con pérdida audición – Auris Scientia

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