Ponencias AEDA 2017 (II)

¡Os dejamos con otra de nuestras ponencias en el congreso de AEDA 2017!

En esta ocasión hablamos sobre un estudio en el que investigamos cómo el uso del sistema de micrófono remoto en el hogar afecta a la comunicación entre padres y niños con pérdida auditiva. Los resultados del estudio sugieren que al utilizar el sistema de micrófono remoto en el hogar, los niños con pérdida auditiva podrían tener acceso a un porcentaje significativamente mayor de palabras que al no utilizarlo. Además, se encontró que los padres tendían a hablar desde más lejos al utilizar el sistema de micrófono remoto, lo cual podría ser interpretado como un estilo de comunicación más natural. Sin embargo, esto podría ser también perjudicial para los niños con pérdida auditiva ya que podrían perder información visual (lectura labial y/o gestos) relevante para la comunicación.

Presentando en la conferencia de la ASHA II

Compartimos otro poster que presentamos en la conferencia anual de la Asociación Americana del habla, lenguaje, y audición (ASHA) que tuvo lugar Los Ángeles, California (EEUU) este pasado fin de semana.

Este poster es el resultado de una colaboración de distintos profesionales de habla hispana. El trabajo tiene como objetivo analizar los métodos de intervención más efectivos a la hora de enseñar vocabulario a niños bilingües con pérdida auditiva.Todavía hoy algunos profesionales mantienen que utilizar dos idiomas distintos puede ser perjudicial para los niños con pérdida auditiva a la hora de aprender vocabulario. Los resultados de este estudio muestran que los niños con pérdida auditiva se benefician de la educación bilingüe.

Para mis información sobre el estudio no duden en contactarnos. Estaremos encantados de compartir la información con aquellos que estén interesados.

Presentando en la Conferencia de la ASHA

Este fin de semana está teniendo lugar la conferencia anual de la Asociación Americana del habla, lenguaje, y audición (ASHA, 2017) en Los Ángeles, California (EEUU) y hemos venido a presentar parte de nuestro trabajo.

Del total de 1895 posters que se presentan, 55 han recibido una mención por representar trabajo excepcional e innovador, y ¡el nuestro es uno de ellos! Os dejamos un breve resumen.

Audífonos sin prescripción sí o no, ¿es sólo cuestión de precio?

Los amplificadores personales o audífonos sin prescripción son un enemigo temido en la industria de la corrección auditiva. No solo eso, sino que es tema de discusión sobre cuáles son los límites del autodiagnóstico y el autotratamiento de las personas con hipoacusia. En Estados Unidos se acaba de aprobar que la Agencia Federal de Medicamentos (FDA) regule la inclusión de los amplificadores personales como una opción de tratamiento para hipoacusias leves y moderadas. Los amplificadores personales son mucho más económicos que los audífonos adaptados por un profesional, lo que permitiría a muchas personas acceder a productos de corrección auditiva. Por otro lado, la falta de personalización y supervisión de un profesional podría hacer que el resultado de los amplificadores personales no solo no fuera óptimo, sino que su uso podría llegar a ser perjudicial para el usuario.

En MarkeTrak VIII (Kochkin, 2012) se recopiló la opinión de 4.345 estadounidenses con pérdida de audición que no utilizaban audífonos sobre qué factores, de una lista de 53, facilitarían el que adquirieran audífonos en los siguientes cuatro años. Valoraron en una escala del 1 al 5 (significando 1 poco probable y 5 muy probable) los 53 factores. Los resultados indicaron que el que el coste de los audífonos estuviera cubierto al 100% por su aseguradora médica sería el factor que con mayor probabilidad haría que adquirieran audífonos en menos de cuatro años. Estos resultados se refuerzan cuando se compara el porcentaje de personas con discapacidad auditiva que adquieren audífonos en Estados Unidos (30,2% según Abrams y Kihm, 2015), con el de Inglaterra (40,4% según EuroTrak UK 2015), país en el que el 83% de los usuarios de audífonos encuestados en 2015 los habían adquirido sin coste a través del Sistema Nacional de Salud (EuroTrak UK 2015). Por lo tanto, pareciera ser que la compra de audífonos está influenciada por el coste de la adaptación.

Sin embargo, en la encuesta de Kochkin solo la mitad de los encuestados con hipoacusia leve indicó que si los audífonos no tuvieran coste para ellos los compraría “con mucha probabilidad” (frente a un 66% de los encuestados con hipoacusia moderada-severa). Y solo un 37% lo haría si los audífonos costaran 500$ o menos. Si el precio de los audífonos fuese el factor más importante estos porcentajes deberían ser más altos. Lo cierto es que la percepción de la discapacidad auditiva es también un factor determinante para las personas con hipoacusia a la hora de decidir utilizar audífonos o no (Kochkin, 2009, 2012). La encuesta EuroTrak realizada en Italia en 2015 informó que solamente un 33% de las personas con hipoacusia no usuarios de audífonos indicaba no haberlos adquirido debido a su precio, a pesar de que en 2015 el 57% de los usuarios de audífonos de este país afirmó que habían recibido algún tipo de ayuda económica para costear sus audífonos (EuroTrak Italy, 2015). En cambio, el 58% de los no usuarios de audífonos afirmó no haberlos adquirido porque no los consideraba necesarios. Según datos de 2011, Italia es el país de nuestro entorno más parecido a España en cuanto a ventas de audífonos anuales por cada mil habitantes (Godinho, 2015). Desconocemos las motivaciones para no adquirir audífonos en España y la accesibilidad a ayudas económicas en adultos, por lo que sería arriesgado inferir que el precio sea o no un factor determinante en nuestro país.

Es importante tener en cuenta estos datos para determinar cómo puede adaptarse el negocio de la corrección auditiva a la cada vez mayor oferta de productos de corrección auditiva que no requieren prescripción. Al analizar las motivaciones de las personas que no compran audífonos, no parece que la irrupción de opciones más económicas influencie en gran medida mercado de la corrección auditiva. Aun así, ¿podrían los audiólogos aprovechar esta tecnología y motivaciones? La percepción clásica de los amplificadores personales es la de un audífono retroauricular, de aspecto obsoleto y con poca calidad de sonido. Es cierto que las opciones más económicas no ofrecen las prestaciones necesarias para rehabilitar la presbiacusia y que su tecnología no ha evolucionado en los últimos años (Zoe Yee &McPherson, 2015). Sin embargo, en el mercado existen también amplificadores personales cada vez más sofisticados que podrían ser de utilidad para muchas personas.

Los riesgos del autodiagnóstico y autocorrección auditiva son el exceso o la falta de amplificación debido a que los usuarios no sean capaces de realizar un diagnóstico adecuado y de elegir el amplificador correcto. Diversos estudios han puesto de manifiesto que los pacientes no son capaces de realizar un autodiagnóstico preciso, especialmente aquellos de mayor edad (Kim et al., 2017; Kiely, Gopinath, Mitchell, Browning, Anstey., 2012; Nondahl, Cruickshanks, Wiley, Tweed, Klein, Klein., 1998). Aquí es donde podría jugar un papel importante el audiólogo, y es que para reducir estos riesgos, los profesionales de la audición podrían asesorar a los usuarios sobre estos dispositivos proporcionando información básica sobre la discapacidad auditiva y las diferencias entre estos productos y los audífonos. Ya existen en Estados Unidos clínicas que ofrecen amplificadores personales e incluso audífonos de gama básica pre-programados y sin servicios incluidos en el precio. Son precisamente estos servicios de ajuste, mantenimiento y seguimiento los que realmente incrementan el valor de los audífonos (Thomas. 2017). Esta puede ser una opción mucho más saludable y controlada mediante la que haya más personas que puedan acceder a productos de corrección auditiva. Un servicio eficaz de recomendación y administración de amplificadores personales o audífonos sin prescripción podría proporcionar acceso a ayudas auditivas a millones de adultos (Humes et al. 2017). Conocer la tecnología de estos equipos y asesorar sobre ella a las personas con hipoacusia puede ayudar tanto a las personas que no pueden permitirse un audífono como a aquellas personas que, por no reconocer su pérdida de audición, nunca adquirirían audífonos debido a su coste, y todo esto bajo la supervisión y el asesoramiento de un profesional.

Referencias

Abrams, H. B., & Kihm, J. (2015). An Introduction to MarkeTrak IX: A New Baseline for the Hearing Aid Market: MT9 Reveals Renewed Encouragement as Well as Obstacles for Consumers with Hearing Loss. The Hearing Review.

Chan, Z. Y., & Mcpherson, B. (2015). Over-the-Counter Hearing Aids: A Lost Decade for Change. BioMed Research International, 2015, 1-15.

EuroTrak Italy. (2015). EuroTrak Italy 2015. Obtenido a través de http://www.ehima.com/wp-content/uploads/2016/02/EuroTrak_2015_ITALY.pdf

EuroTrak United Kingdom. (2015). EuroTrak UK 2015. Obtenido a través de http://www.ehima.com/wp-content/uploads/2016/02/EuroTrak_2015_UK.pdf

Godinho, L. (2015). What is the most efficient reimbursement scheme in Europe? Audio Infos.

Humes, L. E., Rogers, S. E., Quigley, T. M., Main, A. K., Kinney, D. L., & Herring, C. (2017). The Effects of Service-Delivery Model and Purchase Price on Hearing-Aid Outcomes in Older Adults: A Randomized Double-Blind Placebo-Controlled Clinical Trial. American Journal of Audiology, 26(1), 53.

Kiely, K. M., Gopinath, B., Mitchell, P., Browning, C. J., & Anstey, K. J. (2011). Evaluating a Dichotomized Measure of Self-Reported Hearing Loss Against Gold Standard Audiometry. Journal of Aging and Health, 24(3), 439-458.

Kim, S. Y., Kim, H., Kim, M., Park, B., Kim, J., & Choi, H. G. (2017). Discrepancy between self-assessed hearing status and measured audiometric evaluation. Plos One, 12(8).

Kochkin, S. (2009). MarkeTrak VIII: 25-year trends in the hearing health market: hearing loss population now at 34.25 million Americans. The Hearing Review.

Kochkin, S. (2012). MarkeTrak VIII: The Key Influencing Factors in Hearing Aid Purchase Intent: What Factors Would Most Likely Lead Non-Adopters to Purchase Hearing Aids? The Hearing Review.

Nondahl, D. M., Cruickshanks, K. J., Wiley, T. L., Tweed, T. S., Klein, R., & Klein, B. E. (1998). Accuracy of Self-reported Hearing Loss. International Journal of Audiology, 37(5), 295-301.

Thomas, K. P. (2017). Are Direct-to-Consumer Marketing and Over-the-Counter Sale of Hearing Aids Beneficial to Patients with Hearing Loss? North Carolina Medical Journal.

Ponencias AEDA 2017

¡Ya están disponibles los videos de las ponencias de AEDA 2017!

Os dejamos con una de nuestras ponencias sobre predictores de lenguaje en niños con pérdida auditiva de familias hispanas. En este estudio encontramos que la edad, el grado de pérdida auditiva y de audición funcional, y la edad a la que se empezó a recibir atención temprana explicaron el 61% de la varianza en vocabulario. Los niños mostraron habilidades de vocabulario más altas cuando recibieron la intervención a los 4 meses de edad. Aun así, mostraron habilidades por debajo de la media y dificultades para mantener el crecimiento de vocabulario después de los 18 meses de edad, independientemente del grado de pérdida auditiva. Estas dificultades tienen el potencial de interferir en el desarrollo de la lectura, escritura y rendimiento escolar. Las investigaciones futuras podrían centrarse en desarrollar intervenciones que ayuden a mejorar los resultados de lenguaje en estos niños, aportando a su vez prácticas basadas en la evidencia científica.

¡Feliz día de Fechner! ¡Feliz día de la audiología!

Gustav Theodor Fechner (1801-1887) fue un filósofo, físico y psicólogo alemán considerado como el padre de la psicoacústica. Su contribución más importante al campo de la audiología fue la ley de Fechner y el desarrollo de los métodos psicofísicos clásicos de evaluación de umbrales perceptibles. Esto sentó las bases para, por ejemplo, desarrollar procedimientos clínicos como audiometría tonal.

Una enigmática habilidad: la audición en ruido (Parte II)

Decíamos en la primera parte de esta entrada del blog que la audición en ruido es una habilidad auditiva que varía entre individuos, siendo algunos más hábiles que otros a la hora procesar el sonido en entornos ruidosos. Además, apuntábamos que las causas de estas diferencias no son todavía del todo conocidas por la ciencia. El sentido común nos dice que la respuesta al enigma de la audición en ruido debe encontrarse en la organización cerebral de áreas auditivas, las cuales podrían modelarse en función del tipo de experiencia auditiva temprana que tenga cada individuo. Debido a ello, en los últimos años numerosos estudios se han centrado en comprender qué ocurre en las áreas auditivas cerebrales al escuchar en situaciones de ruido.

Antes de analizar estudios con humanos debemos resaltar que estudios con animales han puesto de manifiesto que la experiencia sensorial temprana es crítica para el desarrollo normal de las estructuras cerebrales encargadas de procesar información sensorial (e.g., córtex auditivo o visual; Eggermont, 2008). Por ejemplo, algunos estudios han encontrado que animales que crecen en ambientes con abundante estimulación sensorial muestran un mayor número de sinapsis y células gliales, así como sistemas cerebrales vasculares más sofisticados que aquellos que crecen en ambientes con baja estimulación sensorial (Ver Stiles & Jernigan, 2010). En el campo exclusivamente auditivo, numerosos estudios han demostrado que la organización tonotópica del córtex auditivo primario de gatos se ve drásticamente alterada cuando estos animales crecen en ambientes con altos niveles de ruido de fondo (Bao, Chang, Davis, Gobeske, & Merzenich, 2003; Chang & Merzenich, 2003). Por lo tanto, los estudios con animales parecen indicar que la experiencia sensorial temprana modela el desarrollo cerebral de las áreas destinadas a procesar funciones sensoriales.

La investigación con humanos ha puesto de manifiesto que los potenciales evocados auditivos corticales originados al procesar el sonido se ven afectados por la razón señal ruido tanto en adultos (Billings, Tremblay, Stecker, & Tolin, 2009; Whiting, Martin, & Stapells, 1998) como en niños oyentes (Anderson, Chandrasekaran, Yi, & Kraus, 2010). Estos estudios han mostrado de manera consistente que las ondas corticales de latencia temprana (P1-N1, P2-N2) son moduladas en función del nivel de ruido presente. Más concretamente, cuando la razón señal-ruido disminuye (mayor enmascaramiento de la señal) las amplitudes de estas ondas decrecen y las latencias se incrementan. La figura 1 muestra como las ondas corticales de latencia temprana originadas ante un tono puro de 1000Hz presentado a 60dB se modifican (amplitud y latencia) a medida que la razón señal ruido disminuye. Es decir, a medida que el ruido aumenta la respuesta auditiva cortical al tono puro va desapareciendo. Si tenemos en cuenta que la amplitud de una onda cerebral refleja el número de neuronas de un determinado área cerebral activándose al mismo tiempo (en este caso el córtex auditivo primario y secundario), podríamos interpretar la ausencia de respuesta cortical en bajos niveles de razón señal ruido como una desorganización de activación neuronal ante la presencia de un estímulo auditivo irreconocible o enmascarado.

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Figura 1. Respuesta cerebral de sujetos adultos normoyentes a un tono puro de 1000Hz presentado a 60dB en diferentes niveles de razón señal ruido (silencio, +20dB, +10dB, 0dB, -5dB, -10dB; eje de ordenadas). En este experimento se empleó ruido blanco para enmascarar la señal.

Por lo tanto, de estos estudios podríamos extraer una conclusión: la respuesta cerebral auditiva se modifica en función de la razón-señal ruido como consecuencia de una descoordinación en el patrón de activación de neuronas en el córtex auditivo. Esta descoordinación neuronal producida por la falta de saliencia del estímulo auditivo podría estar detrás de la dificultad que encontramos a la hora de extraer información auditiva en entornos acústicamente hostiles (con baja razón señal ruido). De hecho, Anderson, Chandrasekaran, Yi, y Kraus (2010), investigaron las habilidades de audición en ruido y la respuesta cortical auditiva de niños oyentes de entre 8 y 13 años y encontraron que aquellos niños con mejores habilidades de audición en ruido presentaban respuestas corticales auditivas más eficientes a la hora de codificar habla en ruido, especialmente en la respuesta de la onda N2. La conclusión a la que llegaron estos autores es que debe existir una relación entre las habilidades de audición en ruido y el patrón de activación cortical presente durante la tarea.

Otros estudios con población adulta donde se ha controlado el tipo de experiencia auditiva previa de los sujetos han llegado a conclusiones similares. En una interesante revisión de estudios, Sanju y Kamur (2016) señalaron que las habilidades de audición en ruido de músicos adultos (experiencia de alta calidad con el sonido) eran mejores que en los adultos no-músicos (experiencia normal con el sonido). Además, los músicos presentaron respuestas corticales auditivas más eficientes que los no-músicos a la hora de codificar habla en ruido, concretamente menores latencias y mayores amplitudes de ondas corticales de latencia temprana. Estos estudios podrían indicar que no solo existe una relación entre las habilidades de audición en ruido y el patrón de activación cortical durante la misma tarea, sino que además éstas dependen, al menos en parte, del tipo de experiencia previa que cada individuo haya tenido con el sonido. Aquellos con mejor y mayor experiencia auditiva previa podrían presentar unos sistemas corticales auditivos más sofisticados los cuales les podrían permitir codificar el sonido en entornos ruidosos de una manera más eficiente. Estos estudios con humanos parecen corroborar los resultados con animales que sugerían que la experiencia sensorial previa modula la organización de áreas cerebrales encargadas de procesar información sensorial.

En conclusión, la evidencia científica sugiere que la experiencia auditiva determina cómo se desarrollan las estructuras auditivas cerebrales, lo cual finalmente determina las futuras habilidades de procesamiento auditivo (incluyendo las habilidades de audición en ruido). Esto podría tener consecuencias a nivel clínico, especialmente si pensamos en estrategias de intervención con niños con pérdida auditiva. El tipo de experiencia auditiva que los niños tengan durante sus primeros años de vida podría ser vital para un desarrollo cerebral óptimo, lo cual en última instancia determinará sus habilidades de procesamiento auditivo (también en situaciones de ruido). Este tema lo discutiremos en una tercera entrada del blog.

 

Referencias

Anderson, S., Chandrasekaran, B., Yi, H. G., & Kraus, N. (2010). Cortical-evoked Potentials Reflect Speech‐in‐noise Perception in Children. European Journal of Neuroscience, 32(8), 1407-1413.

Bao, S., Chang, E. F., Davis, J. D., Gobeske, K. T., & Merzenich, M. M. (2003). Progressive Degradation and Subsequent Refinement of Acoustic Representations in the Adult Auditory Cortex. The Journal of Neuroscience, 23(34), 10765-10775.

Billings, C. J., Tremblay, K. L., Stecker, G. C., & Tolin, W. M. (2009). Human Evoked Cortical Activity to Signal-to-noise Ratio and Absolute Signal Level. Hearing research, 254(1), 15-24.

Chang, E. F., & Merzenich, M. M. (2003). Environmental Noise Retards Auditory Cortical Development. Science, 300(5618), 498-502.

Eggermont, J. J. (2008). The Role of Sound in Adult and Developmental Auditory Cortical Plasticity. Ear and Hearing, 29(6), 819-829.

Sanju, H. K., & Kumar, P. (2016). Enhanced Auditory Evoked Potentials in Musicians: A review of Recent Findings. Journal of Otology.

Stiles, J., & Jernigan, T. L. (2010). The Basics of Brain Development. Neuropsychology review, 20(4), 327-348.

Whiting, K. A., Martin, B. A., & Stapells, D. R. (1998). The Effects of Broadband Noise Masking on Cortical Event-related Potentials to Speech Sounds/ba/and/da/. Ear and Hearing, 19(3), 218-231.

 

 

 

Reorganización funcional y sordera congénita (Parte I)

El cerebro humano, y más concretamente las áreas corticales primarias que se encargan de procesar la información sensorial, necesitan estimulación externa para desarrollarse apropiadamente. Si existe deprivación sensorial, las neuronas corticales del área deprivada se reorganizarán naturalmente para integrar una nueva función. A este fenómeno se le ha denominado reorganización funcional. Como resultado de la reorganización funcional, ciertas habilidades relacionadas con el procesamiento sensorial pueden verse afectadas. Por ejemplo, se ha sugerido que las personas con ceguera congénita muestran habilidades más altas que las personas videntes en tareas de localización auditiva (e.g., Arno et al., 2001, De Volder et al., 1999, Gougoux et al., 2005). Se ha observado que durante estas tareas de localización las personas con ceguera muestran una activación de áreas corticales occipitales, las cuales en cerebros no deprivados sensorialmente se encargan de procesar exclusivamente información visual. Esta reorganización funcional podría explicar la mejora en habilidades de localización auditiva de las personas con ceguera congénita.

Tradicionalmente la reorganización funcional ha sido estudiada en animales y personas que experimentaron algún tipo de deprivación sensorial durante el período crítico. Se entiende período crítico como el intervalo de vida en el que las estructuras y conexiones cerebrales presentan una mayor plasticidad neural. Es decir, el periodo de tiempo en el que el cerebro es más maleable a la hora de formarse y establecer nuevas conexiones y circuitos neuronales. El proceso de desarrollo de estos circuitos neuronales es complejo y está influenciado por predisposiciones genéticas y factores ambientales (Tau & Peterson, 2010). El intervalo de tiempo que abarca el periodo crítico puede variar según la información sensorial, pero a grandes rasgos incluye los tres primeros años de vida (Sharma, Dorman, & Kral, 2005).

No podemos hablar de reorganización funcional sin mencionar el trabajo de Hubel, Wiesel y LeVay (1977) ganadores del premio nobel de medicina en 1981. Estos autores estudiaron los efectos de la deprivación visual en el córtex de monos macacos tras deprivarles de estimulación visual en un ojo. Encontraron que la deprivación visual monocular en el período crítico alteró los patrones básicos de organización dentro del córtex visual primario. Además, su trabajo demostró que cuanto más temprana y más severa era la deprivación visual, mayor era el grado reorganización funcional. El área cortical perteneciente al ojo sano se expandió ocupando el espacio del ojo deprivado mientras que el área cortical destinada a procesar la información del ojo deprivado disminuyó significativamente. La restauración de la visión después del período crítico permitió que los estímulos visuales activaran el córtex visual. Sin embargo, estos estímulos no eran procesados ni supervisados adecuadamente ya que las áreas encargadas de estas tareas estaban destinadas a procesar información del otro ojo (no deprivado). Se había producido una reorganización funcional en las áreas visuales primarias. A día de hoy se desconoce el grado de reversibilidad de la reorganización funcional en el cerebro después del período crítico, aunque parece ser más maleable de lo que se había planteado originalmente (Kalia et al., 2014; vean los resultados de este proyecto en India donde operan a niños y adolescentes de cataratas congénitas: http://www.projectprakash.org/).

¿Qué ocurre en el caso de la deprivación auditiva? Un proceso de reorganización similar al observado en casos de deprivación visual se ha propuesto para personas con sorderas congénitas. Por ejemplo, Bavelier, Dye y Hauser (2006) compararon las habilidades espaciales visuales de un grupo de personas sordas con un grupo de oyentes y encontraron que los participantes sordos mostraron mayor visión periférica en tareas complejas que requerían de más atención. Estas habilidades estaban acompañadas de una reorganización en tres áreas corticales: el córtex auditivo secundario, el surco temporal posterior y el córtex parietal posterior. La investigación con animales también ha demostrado una mejora en las habilidades visuales de gatos con sodera congénita (e.g., Lomber, Meredith, & Kral, 2010; Klinke, Hartmann, Heid, Tillein, & Kral, 2001).

Es importante tener en cuenta que, aunque la reorganización auditiva ha sido tradicionalmente estudiada durante el período crítico, también se ha observado en adultos con diferentes grados de pérdida auditiva, incluyendo sordera unilateral (Campbell & Sharma, 2014; Sharma et al., 2005; Sharma & Glick, 2016; Sharma et al., 2016). En la próxima entrada hablaremos del efecto que los implantes cocleares tienen en este proceso de reorganización.

Referencias

Arno, P., De Volder, A. G., Vanlierde, A., Wanet-Defalque, M. C., Streel, E., Robert, A., Sanabria-Bohorquez, S., Veraart, C. (2001). Occipital activation by pattern recognition in the early blind using auditory substitution for vision. Neuroimage, 13:632–645.

Bavelier, D., Dye, M. W., & Hauser, P. C. (2006). Do deaf individuals see better? Trends in Cognitive Sciences10(11), 512-518.

Campbell, J., & Sharma, A. (2014). Cross-modal re-organization in adults with early stage hearing loss. PloS One9(2), e90594.

De Volder, A. G., Catalan-Ahumada, M., Robert, A., Bol, A., Labar, D., Coppens, A., … & Veraart, C. (1999). Changes in occipital cortex activity in early blind humans using a sensory substitution device. Brain Research, 826(1), 128-134.

Gougoux F, Zatorre RJ, Lassonde M, Voss P, Lepore F (2005) A functional neuroimaging study of sound localization: visual cortex activity predicts performance in early-blind individuals. PLoS Biol 3:e27.

Hubel, D. H., Wiesel, T. N., & LeVay, S. (1977). Plasticity of ocular dominance columns in monkey striate cortex. Philosophical Transactions of the Royal Society of London B: Biological Sciences278(961), 377-409. Neuroscience8(5), 393.

Kalia, A., Lesmes, L. A., Dorr, M., Gandhi, T., Chatterjee, G., Ganesh, S., … & Sinha, P. (2014). Development of pattern vision following early and extended blindness. Proceedings of the National Academy of Sciences111(5), 2035-2039

Klinke, R., Hartmann, R., Heid, S., Tillein, J., & Kral, A. (2001). Plastic changes in the auditory cortex of congenitally deaf cats following cochlear implantation. Audiology and Neurotology6(4), 203-206.

Lomber, S. G., Meredith, M. A., & Kral, A. (2010). Cross-modal plasticity in specific auditory cortices underlies visual compensations in the deaf. Nature Neuroscience13(11), 1421-1427.

Sharma, A., Dorman, M. F., & Kral, A. (2005). The influence of a sensitive period on central auditory development in children with unilateral and bilateral cochlear implants. Hearing Research203(1), 134-143.

Sharma, A., & Glick, H. (2016). Cross-modal re-organization in clinical populations with hearing loss. Brain Sciences, 6(1), 4.

Sharma, A., Glick, H., Campbell, J., Torres, J., Dorman, M., & Zeitler, D. M. (2016). Cortical plasticity and reorganization in pediatric single-sided deafness pre-and postcochlear implantation: a case study. Otology & Neurotology37(2), e26-e34.

Tau, G. Z., & Peterson, B. S. (2010). Normal development of brain circuits. Neuropsychopharmacology, 35(1), 147-168.

 

Cámara anecóica

Una cámara anecoica es una sala que se encuentra aislada acústicamente de cualquier fuente de ruido externo. Además, en su interior los conos de gomaespuma distribuidos por las cuatro superficies que la conforman (suelo, techo y paredes laterales; ver fotografía) están diseñados para absorber las reflexiones de las ondas acústicas. De esta manera se consigue generar un ambiente ausente de reverberación.

Las condiciones acústicas generadas en la cámara (sin ruido y sin reverberación) son ideales para llevar a cabo estudios acústicos donde se quieran controlar los efectos que el ruido y la reverberación pudieran tener en un determinado estímulo acústico.

Actualmente el precio de una cámara anecoica puede llegar al medio millón de dólares. ¡Sólo los centros de investigación más prestigiosos pueden permitirse tener una!

Os dejamos un video de una saxofonista tocando en una sala no tratada acústicamente y en una cámara anecoica ¡Las diferencias en la calidad del sonido son notables!

Una enigmática habilidad: La audición en ruido (Parte I)

Cualquier persona ha experimentado dificultades para comprender a otra en entornos ruidosos como por ejemplo en un restaurante abarrotado de gente, en un bar con música alta o en un centro comercial en plenas rebajas. Esta experiencia nos dice que cuanto mayor es el ruido a nuestro alrededor mayores son las dificultades que encontramos para entender a la persona con la que estamos manteniendo una conversación. Aún siendo esta experiencia compartida por el común de los mortales, los niveles de ruido que cada persona puede tolerar manteniendo el nivel de comprensión del mensaje varían en función de cada individuo.

La habilidad de dirigir la atención a un determinado estímulo auditivo de interés e ignorar el resto de estímulos auditivos del entorno se conoce como el efecto “cóctel party” (Pollack & Pickett, 1957). Esta habilidad varía entre personas, siendo algunas de ellas extremadamente hábiles a la hora de extraer la voz del entorno ruidoso, el instrumento o cualquiera que sea el estímulo que en ese momento sea de su interés, mientras que otras personas se muestran menos hábiles ante la misma tarea. Pero, ¿de qué dependen estas habilidades?, ¿por qué unas personas muestran más destreza que otras a la hora de extraer información auditiva, como por el ejemplo el habla, en entornos ruidosos? Estas preguntas llevan años despertando el interés de los científicos y todavía hoy no han sido del todo resueltas.

Estudios previos han mostrado que la edad es un predictor de habilidades de audición en ruido. Niños y ancianos muestran peores habilidades de comprensión del lenguaje en ruido que adultos (e.g. Pichora-Fuller, Scheneider, & Daneman, 1995). Esto podría sugerir que, desde un punto de vista neurofisiológico y frente a la misma tarea auditiva, un sistema auditivo maduro es más hábil a la hora de extraer información del entorno ruidoso que un sistema en desarrollo o uno en declive. También se ha aportado evidencia que muestra que las personas con problemas de audición presentan mayores dificultades a la hora de escuchar en ruido que personas con audición normal, incluso cuando las primeras hacen uso de sus prótesis auditivas, ya sean audífonos o implantes cocleares (e.g. Payton, Uchanski and Braida, 1994). Esto pone de manifiesto que es necesario un sistema auditivo en óptimas condiciones para rendir al máximo en tareas que requieren escuchar en ruido.

Por lo tanto, de los estudios anteriores podemos extraer que un adulto normoyente de mediana edad será capaz de extraer información relevante en entornos acústicamente más hostiles que niños, ancianos y personas con dificultades auditivas. Sin embargo, existen también diferencias notables en cuanto a las habilidades de audición en ruido entre la población adulta normoyente, lo cual indica que existen otros factores mediadores de estas habilidades más allá de la edad o el grado de pérdida auditiva. Estos factores han sido fruto de investigación en los últimos años y entre ellos se han propuesto: la memoria de trabajo (Rönnberg, Rudner, Lunner, & Zekveld, 2010), las habilidades cognitivas (Rönnberg, Rudner, Foo, & Lunner, 2008), el nivel de lenguaje (Mayo, Florentine, & Buus, 1997) y el contexto lingüístico del mensaje (Sheldon, Pichora-Fuller, & Schneider, 2008). Es decir, la evidencia científica sugiere que adultos normoyentes con mayores habilidades en estos dominios (cognitivo, memoria de trabajo y lingüístico) y familiarizados con el contexto lingüístico en el que se emite el mensaje, tienden a mostrar mayores habilidades de audición en ruido que otros con menores habilidades en los mismos dominios y no familiarizados con el contexto lingüístico.

Estas investigaciones han arrojado algo de luz al enigma que rodea a la habilidad de oír en situaciones de ruido. Sin embargo, todavía existen preguntas por resolver, sobre todo en el terreno neurofisiológico. ¿Existe alguna relación entre las diferencias en el rendimiento en este tipo de tareas y la organización neural de áreas auditivas cerebrales? Algunas hipótesis podrían ir dirigidas a pensar que existen diferencias a nivel cerebral entre personas hábiles y menos hábiles a la hora de extraer información auditiva en entornos ruidosos. Si así fuera, podríamos plantearnos si estas diferencias pudieran deberse a aspectos puramente genéticos, o si por el contrario, la experiencia auditiva pudiera jugar un papel importante. Igualmente, si la experiencia fuese relevante a la hora de desarrollar áreas cerebrales destinadas a procesar información auditiva, y en consecuencia tuviese un impacto en el desarrollo de las habilidades de audición en ruido de cada persona, podríamos plantearnos qué tipo de experiencia sería las más indicada para desarrollar dichas habilidades. Por un lado, podríamos platear como hipótesis que personas con mejores habilidades de audición en ruido serán aquellas que hayan tenido más oportunidades de practicar en ese entorno. Por el contrario, podríamos también pensar que serán aquellas que hayan tenido algún tipo de experiencia temprana enriquecida con el sonido las que mostrarán mayores habilidades para oír en ruido (e.g. los músicos).

Como vemos, pese a los resultados aportados por las investigaciones mas recientes, son muchos los enigmas que todavía se plantean en torno a la habilidad de escuchar en ruido. Sólo muy recientemente se ha dirigido la atención a este tipo de preguntas desde el ámbito neurofisiológico. Estos estudios, aunque todavía muy preliminares los abordaremos próximamente en otra entrada del blog.

Referencias

Mayo, L. H., Florentine, M., & Buus, S. (1997). Age of second-language acquisition and perception of speech in noise. Journal of Speech, Language, and Hearing Research, 40(3), 686-693

Payton, K. L., Uchanski, R. M., & Braida, L. D. (1994). Intelligibility of conversational and clear speech in noise and reverberation for listeners with normal and impaired hearing. The Journal of the Acoustical Society of America, 95(3), 1581-1592.

Pichora‐Fuller, M. K., Schneider, B. A., & Daneman, M. (1995). How young and old adults listen to and remember speech in noise. The Journal of the Acoustical Society of America, 97(1), 593-608.

Pollack, I., & Pickett, J. M. (1957). Cocktail party effect. The Journal of the Acoustical Society of America, 29(11), 1262-1262.

Rönnberg, J., Rudner, M., Foo, C., & Lunner, T. (2008). Cognition counts: A working memory system for ease of language understanding (ELU). International Journal of Audiology, 47(2), S99-S105.

Rönnberg, J., Rudner, M., Lunner, T., & Zekveld, A. A. (2010). When cognition kicks in: Working memory and speech understanding in noise. Noise and Health, 12(49), 263.

Sheldon, S., Pichora-Fuller, M. K., & Schneider, B. A. (2008). Priming and sentence context support listening to noise-vocoded speech by younger and older adults. The Journal of the Acoustical Society of America, 123(1), 489-499.

 

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