Dr. Harvey Fletcher

Cuando hablamos del Dr. Harvey Fletcher (11 de septiembre de 1884 – 23 de julio de 1981) nos estamos refiriendo a uno de los físicos mas importantes del siglo pasado y probablemente a un genio. Y es que las contribuciones del Dr. Fletcher al mundo de la ciencia y la tecnología fueron innumerables y abarcaron campos tan diversos como la acústica, la audiología, la ingeniería eléctrica, la medicina, la música, la física atómica o el cine.

Nacido en Provo, Utah (Nevada, EEUU), el Dr. Fletcher desarrolló su carrera científica entre la Universidad de Chicago (Illinois, EEUU), la Universidad de Columbia (New York, EEUU) y la Universidad de Brigham Young (Nevada, EEUU). Esta carrera científica la alternó con trabajos en el área de investigación y desarrollo de empresas como Western Electric o los famosos Bell Telephone Laboratories.

Su primera gran contribución al mundo de la ciencia llegó muy temprano en su carrera. Su tesis doctoral, en la cual estudió métodos para determinar la carga de un electrón, fue tan sobresaliente, que le valió para graduarse con summa cum laude. Además, el impacto de su tesis no quedó ahí. Gracias a este trabajo, su director de tesis, el Dr. Andrews Millikan, recibió el premio Nobel de física en el año 1923. Aunque el Dr. Fletcher nunca reclamó su parte del premio, todo el mundo reconoce que gran parte de ese Nobel le pertenece.

Sus sobresalientes contribuciones científicas continuaron tras su tesis doctoral. Especialmente relevantes fueron sus aportes al campo de la acústica y la audiología. El Dr. Fletcher es considerado, por ejemplo, el padre del sonido estereofónico, siendo él quien desarrolló la primera retransmisión de radio con sonido estéreo de la historia. Sus trabajos en este área, le llevaron además, a ser la primera persona en llevar a cabo una grabación de sonido en vinilo. En el terreno de la acústica, el Dr. Fletcher es reconocido también por desarrollar el índice de articulación del habla, las curvas de igual sonoridad (equal loudness contours, mas conocidas como las curvas de Fletcher-Munson) y el concepto de banda crítica. Este trabajo, el cual desarrolló durante sus años en Bell Telephone Laboratories, no falta hoy en día en el temario de ninguna clase de psicoacústica que se precie. Por último, y no menos importante, el Dr. Fletcher es conocido por ser el inventor del ¡audiómetro moderno y el audífono! Como nota curiosa cabe destacar que fue el quien diagnosticó la pérdida auditiva y adaptó un audífono a otro de los grandes inventores del S.XX en el mundo de las telecomunicaciones, ni mas ni menos que a Thomas Alva Edison.

Estas fueron solo algunas de las múltiples contribuciones del Dr. Fletcher al mundo de la ciencia y la tecnología. Para hacernos una idea de su impacto, podemos destacar que el Dr. Fletcher publicó un total de 51 artículos científicos y registró 19 patentes. Además, fue presidente honorífico de multitud de organizaciones relacionadas con la física y la acústica como la Acoustical Society of America o la Audio Engineering Society, entre otras. Como nota curiosa, el Dr. Fletcher recibió en el año 2016 un premio Grammy a título póstumo por sus investigaciones e inventos relacionados con el sonido estereofónico.

El Dr. Fletcher falleció en 1981, a punto de cumplir los 97 años. Una vida larga y bien aprovechada. Sin duda, la vida de un genio. Gracias Dr. Fletcher.

¿Conoces a LENA?

LENA Research Foundation, es una organización estadounidense sin ánimo de lucro creada en 2009 y que tiene como objetivo mejorar las interacciones entre padres e hijos en el hogar. LENA nació a raíz de que su fundador (Terry Paul), descubriese el trabajo reflejado en el libro de los doctores Betty Hart and Risely Todd Resley y publicado en 1998 “Meagninful differences in the everyday lives of young american children [1]”. En este libro, el cual presentaba los resultados de un interesantísimo estudio longitudinal, se concluía que el número de palabras que los niños escuchan entre el nacimiento y los tres años predicen una gran parte de la varianza de las habilidades de lenguaje y del desarrollo cognitivo del niño a los cuatro años.

Impactado por este trabajo, Terry Paul decidió desarrollar una tecnología de reconocimiento del habla que permitiese recabar información sobre el número de palabras que los niños oyen en el hogar. Para ello, tras un intenso trabajo, un grupo de ingenieros desarrolló un pequeño dispositivo (ver imagen 1) que el niño lleva en el bolsillo de una camiseta situado a la altura del pecho (ver imagen 2). El dispositivo puede permanecer activo durante 16 horas y dispone de un micrófono que capta el lenguaje producido en un radio de 2,5 metros del niño. Además el aparato cuenta con un complejo algoritmo que es capaz de contabilizar el número de palabras recibidas y el número de palabras producidas por el niño, así como el número de turnos y conversaciones establecidas entre en el niño y el adulto entre otras medidas.

Imagen 1. Dispositivo LENA.
Imagen 2. Camiseta LENA con bolsillo para introducir el dispositivo

El uso de esta tecnología durante la última década ha ido en aumento tanto en el ambiente clínico como en el de la investigación, ya que permite tanto al trabajador clínico como al investigador acceder a un entorno del que muy poco se conocía anteriormente. Conocer las interacciones que se llevaban a cabo en el hogar son de gran utilidad para el clínico, ya que basándose en ellas, puede monitorizar, guiar y asesorar a los padres acerca de las interacciones que tienen con sus hijos en casa. En el ámbito de la investigación, la tecnología LENA ha permitido conocer mas a fondo que relación existe entre la comunicación establecida en el hogar y el desarrollo del niño en ámbitos como: el desarrollo fonológico o sintáctico, las habilidades de lectoescritura, las habilidades cognitivas o el desarrollo cerebral. Además, ha permitido conocer algunas peculiaridades del entorno comunicativo del niño, como por ejemplo las siguientes:

  • Los padres sobrestiman la cantidad de lenguaje que dirigen a sus hijos.
  • La mayor parte del entrenamiento en lenguaje es aportado por las madres. Cerca del 75% del lenguaje que tiene lugar en el hogar es producido por las madres.
  • Las madres hablan aproximadamente un 9% mas a sus hijas que a sus hijos.
  • Los padres hablan mas a su primer hijo que a los siguientes.
  • La mayoría del lenguaje producido por lo adultos en el hogar tiene lugar a última hora de la tarde o a primera hora de la mañana.
  • Niños de padres habladores también son habladores.
  • Cuanto mas televisión o dispositivos electrónicos ven los niños, peores son sus habilidades del lenguaje.
  • Padres de niños con autismo tienden a hablar menos con sus hijos cuanto peores son los síntomas de sus hijos. Por el contrario, cuanto mayores son las habilidades del lenguaje de sus hijos, mas hablan a sus hijos.

Si estas interesado en conocer mas sobre la tecnología LENA no dudes visitar su página web: http://www.lena.org

[1] En Español: “Diferencias significativas en la vida diaria de los niños americanos”

Un estudio resalta las consecuencias de la pérdida auditiva por exposición al ruido

Un nuevo estudio llevado a cabo en colaboración entre la Universidad de Purdue y la Universidad de Rochester (EEUU) y publicado en The Journal of Neuroscience, encuentra que la exposición al ruido causa daños mas pronunciados en el procesamiento auditivo que la pérdida auditiva relacionada con la edad. Esto, según sus autores, podría explicar porqué en la clínica nos encontramos con pacientes que teniendo la misma pérdida auditiva en el audiograma difieren ampliamente en sus habilidades de percepción del habla o su capacidad para disfrutar de la música.

El estudio midió diferencias en procesamiento auditivo a nivel cerebral en dos grupos de chinchillas con pérdida auditiva. En uno de los grupos la causa de la pérdida auditiva se debió al deterioro del gradiente electro-químico del oído interno característico en el envejecimiento. En el otro grupo, la pérdida auditiva estaba causada por un daño disperso en las células ciliadas de la cóclea, el cual es característico del trauma acústico. Los investigadores encontraron que las chinchillas del grupo con pérdida auditiva por trauma acústico mostraban peores índices neurofisiológicos al ser expuestas a sonidos, que las chinchillas del grupo con pérdida auditiva relacionada con la edad.

Este estudio pone de manifiesto la necesidad de evitar la exposición a ruidos intensos, como por ejemplo limitar el volumen de los auriculares de nuestros teléfonos o llevar tapones durante conciertos o eventos deportivos. Además, resalta la necesidad de desarrollar baterías de pruebas que nos permitan diferenciar ambos tipos de pérdida de audición en la clínica, así como desarrollar tratamientos específicos para cada una de ellas, como por ejemplo diferentes tipos de amplificación para cada tipo de pérdida.

Referencia

Henry, K. S., Sayles, M., Hickox, A. E., & Heinz, M. G. (2019). Divergent auditory-nerve encoding deficits between two common etiologies of sensorineural hearing loss. Journal of Neuroscience, 0038-19.

¿Por qué es interesante utilizar habla en ruido para evaluar la audición?

Por Raúl Sánchez López

Raul H Sánchez-López es estudiante de doctorado en el grupo de “Hearing Systems” de la Universidad técnica de Dinamarca (DTU). Su interés por la audiología comienza en 2013 cuando cursó los estudios de técnico superior en audioprótesis. Desde entonces, ha combinado su experiencia profesional en audiología con estudios de ingeniería acústica. En este momento está completando su tesis doctoral como parte del proyecto “Better hearing rehabilitation ” (BEAR), con Dr. Torsten Dau como director principal.

La audiometría tonal liminar (PTA) es una prueba estandarizada cuyo procedimiento está recogido en la norma ISO 8253-1, (2010). Si evaluamos la importancia de esta prueba desde un punto de vista crítico podemos encontrar ventajas e inconvenientes. Lo cierto es que en múltiples estudios se ha demostrado que personas con similares PTAs pueden exhibir perfiles audiométricos bien distintos si se tienen en consideración otras pruebas. El objetivo de este texto es exponer y discutir sobre otras pruebas audiométricas utilizando habla y ruido, las cuales pueden ofrecer una mejor caracterización de los déficits auditivos, yendo más allá de la sensibilidad a tonos puros. En este texto nos centraremos en las pruebas verbales como vehículo para cuantificar la hipoacusia disfuncional.

La audiometría verbal es también una prueba estandarizada cuyo procedimiento esta explicado en Aeda (2002) e ISO 8253-3, (2012). La prueba consiste en la presentación de palabras a través de auriculares o altavoces, que el paciente ha de repetir. La prueba se realiza en silencio y a diferentes niveles de presión sonora. Su uso se ha extendido en España desde que se implantó la nueva titulación de audioprótesis / audiología protésica y es usada comúnmente en la práctica diaria. El material verbal más utilizado es el de de Cárdenas y Marrero Aguilar (1994), que cuenta con material para la estimación del umbral de recepción verbal (URV) y listas de palabras bisílabas para el estudio de la función de inteligibilidad verbal. Aunque provee información de valiosa importancia para la adaptación protésica, el resultado de esta prueba no se utiliza para el ajuste de los parámetros de los ayudas auditivas (audífonos) y su uso se limita a la gestión de expectativas.

Por otra parte, la audiometría verbal puede ser de gran utilidad en el diagnóstico diferencial (Gelfand, 2001). Debido a las diferentes patologías que pueden dar lugar a una elevación de los umbrales auditivos, es necesario combinar los resultados de diferentes pruebas para obtener un diagnóstico preciso. Las pruebas verbales son pruebas de discriminación y son necesariamente supra-umbral, lo que quiere decir que la prueba se realiza con estímulos por encima del umbral de sensibilidad y no debería verse afectada por la falta de nivel sonoro. Un resultado anormal en una prueba de audiometría verbal puede sugerir la presencia de distorsiones supra-umbrales como reclutamiento o la presencia de una pérdida retro-coclear.

“Múltiples estudios han demostrado que personas con similares PTAs pueden exhibir perfiles audiométricos bien distintos”

La audiometría verbal se realiza en silencio. Sin embargo, la mayoría de las situaciones en las que nos encontramos es en ambientes donde hay habla y ruido, con lo que debería ser de interés evaluar la inteligibilidad no sólo en silencio sino también en ruido. No obstante, el evaluar la discriminación de la palabra en la práctica clínica en ruido trae consigo nuevas preguntas: ¿Qué tipo de ruido ha de utilizarse? ¿Qué material verbal? ¿Debe hacerse a través de los audífonos o sin ellos? Por lo tanto, es importante conocer los fenómenos observados en pruebas de audiometría verbal en ruido

“Un resultado anormal en una prueba de audiometría verbal puede sugerir la presencia de distorsiones supra-umbrales como reclutamiento o la presencia de una pérdida retro-coclear”

Las pruebas verbales en ruido, a diferencia de la audiometría verbal, no están estandarizadas y existen múltiples enfoques en el diseño y propósito de las mismas. Las pruebas difieren sobre todo en el tipo de material verbal, el procedimiento y el tipo de ruido. En las pruebas verbales en ruido, la palabra y el ruido se presentan a diferentes niveles y comúnmente se reportan los resultados en términos de relación señal-ruido (SNR), que es la diferencia entre el nivel de la palabra y el del ruido. Por ejemplo, si se evalúa la inteligibilidad cuando la palabra se presenta a 62 dB SPL y el ruido a 65 sB SPL, se dirá que la prueba se ha realizado a -3 dB SNR (signal-to-noise ratio).

No todas las pruebas de inteligibilidad en ruido tienen como objetivo evaluar la audición de los pacientes con pérdida auditiva sino también cómo afectan los diferentes tipos de ruido a la percepción de la palabra de un modo general. El objetivo en audiología podría ser entonces evaluar las diferencias entre pacientes con pérdida auditiva y normoyentes y cuantificar estas diferencias. Otro enfoque podría ser la evaluación con ayudas auditivas, donde el propósito sería la verificación de la adaptación protésica. La figura 1, muestra un esquema de tres fenómenos observados en pruebas de audiometría verbal en ruido que pueden ser de interés en audiología clínica: 1) La pérdida de relación señal-ruido (SNR loss), 2) El desenmascaramiento, y 3) el desenmascaramiento espacial.

Figura 1: Esquema de los fenómenos observados en pruebas de inteligibilidad verbal en ruido en normoyentes y pacientes con pérdida auditiva. SNR loss: Panel 1A: La forma de onda de la palabra (negro) se ve enmascarada por la del ruido (rojo). Panel 1B: La función de inteligibilidad en su punto medio (50% inteligibilidad) de los pacientes con pérdida audición se ve elevada (naranja) comparada con los normoyentes, esto define la SNR loss. Desenmascaramiento (MR). Panel 2A: la forma de onda a la izquierda es la misma que la del panel 1A, la forma de onda la derecha presenta la forma de onda de un ruido fluctuante (azul), en el cual es posible “desenmascarar” la forma de onda de la palabra en los valles. Panel 2B: Tanto normoyentes como hipoacúsicos presentan una ventaja (la función de inteligibilidad se desplaza hacia la izquierda) en el caso del ruido fluctuante (línea discontinua). Desenmascaramiento espacial (SMR). Panel 3A: Esquema utilizando caras como locutores. La condición co-localizada presenta todos los locutores en el mismo sitio mientras que la condición “separada” presenta a los locutores enmascaradores en los extremos. Panel 3B: Tanto los normoyentes como hipoacúsicos presentan una ventaja en la condición separada como ya pasaba en el caso de desenmascaramiento (2B).

Plomp (1978) revisó los problemas de comunicación en personas con pérdida de audición, especialmente en ambientes ruidosos. De esta manera observó que, además del componente de “atenuación” producida por la pérdida de audición, existía un componente de pérdida de claridad o distorsión que se ha llamado SNR loss (Killion & Niquette, 2000). Este concepto se basa en la necesidad de identificar y cuantificar las dificultades en percepción verbal en ruido en personas con pérdida de audición. El SNR loss se refiere de una manera más general a la diferencia en dBs SNR entre pacientes con pérdida auditiva y normoyentes Figura 1-1.

“No todas las pruebas de inteligibilidad en ruido tienen como objetivo evaluar la audición de los pacientes con pérdida auditiva sino también cómo afectan los diferentes tipos de ruido a la percepción de la palabra de un modo general”

En las situaciones del día a día, el ruido presente en la escena sonora no se corresponde con el ruido estacionario utilizado en los estudios de Plomp por lo que es razonable realizar pruebas también con otros enmascaradores menos ideales. El desemascaramiento (masking release) es la diferencia en dBs SNR entre una prueba de inteligibilidad del habla en ruido estacionario y otra en ruido fluctuante. Festen & Plomp observaron que personas normoyentes son capaces de hacer uso de “la escucha en los valles” y se refiere a la habilidad de discriminar mejor la palabra en los instantes en que el ruido enmascarador decrece en intensidad cuando el ruido es fluctuante. Ésta “escucha en los valles” les proporciona un beneficio de unos 4-8 dB SNR. Sin embargo, en pacientes con pérdida auditiva este beneficio es reducido o incluso inexistente (Festen & Plomp, 1990). En investigación auditiva, es de gran interés estudiar como diferentes enmascaradores, es decir, ruidos fluctuantes, afectan el umbral de recepción verbal en ruido. En audiología, es interesante comprobar que un paciente adaptado con ayudas auditivas, puede hacer uso de esta ventaja de forma similar a un normoyente (Figura 1-2). 

“La escucha en los valles proporciona un beneficio de unos 4-8 dB SNR a la persona normoyente. Sin embargo, en pacientes con pérdida auditiva este beneficio es reducido o incluso inexistente”

Otro fenómeno observado en pruebas de inteligibilidad verbal en ruido es el desenmascaremiento espacial (spatial masking release). Este tipo de desenmascaramiento se refiere al beneficio observado cuando la palabra y el ruido provienen de diferentes direcciones (separado) comparado con cuando ambos provienen del mismo sitio (co-localizados) (Glyde et al., 2013; 2015). Este beneficio se ve también reducido en pacientes con pérdida auditiva. Las razones de esta diferencia parecen no ser solo la falta de audibilidad sino también diferencias en el procesamiento espacial (Figura 1-3). En investigación auditiva, comúnmente se utilizan varios hablantes repartidos en el espacio para evaluar la inteligibilidad. En audiología, es interesante verificar que un paciente adaptado con ayudas auditivas puede hacer uso de esta ventaja y cómo algunas características avanzadas, como la direccionalidad, pueden afectar los resultados.

En este artículo, se ha pretendido dar una vista general del “por qué” las pruebas de audiometría verbal en ruido pueden ser interesantes para la práctica clínica. Actualmente, se trabaja en el uso de paradigmas más realistas para evaluar las consecuencias de la pérdida de audición y también los beneficios de la adaptación protésica. Por lo tanto, el uso de pruebas verbales en ruido tales como HINT (Nilsson, Soli, & Sullivan, 1994) o QuickSIN (Killion, Niquette, Gudmundsen, Revit, & Banerjee, 2004) u otros procedimientos (Akeroyd et al., 2015)  podrían estar más cerca de la práctica clínica en un futuro próximo.

“Un paciente adaptado con ayudas auditivas puede hacer uso de la ventaja que ofrece el desenmascaramiento espacial”

En futuros artículos, se podría tratar el “cómo” se realizan estas pruebas, el material disponible y diferentes protocolos o el “por qué” las pruebas verbales en ruido no se utilizan ahora mismo de la clínica de forma sistemática.

Referencias

Aeda. (2002). Normalización de las pruebas audiológicas ( II ): La audiometría verbal o logoaudiometría. Auditio: Revista Electrónica de Audilogía, 1(Ii), 34–36.

Akeroyd, M. a., Arlinger, S., Bentler, R. a., Boothroyd, A., Dillier, N., Dreschler, W. a., … Kollmeier, B. (2015). International Collegium of Rehabilitative Audiology (ICRA) recommendations for the construction of multilingual speech tests. International Journal of Audiology, (November 2014), 1–6. https://doi.org/10.3109/14992027.2015.1030513

de Cárdenas, M. R., & Marrero Aguilar, V. (1994). Cuaderno de logoaudiometría. Guía de referencia rápida. Universidad Nacional de Educación a Distancia, UNED.

Festen, J. M., & Plomp, R. (1990). Effects of fluctuating noise and interfering speech on the speech-reception threshold for impaired and normal hearing. The Journal of the Acoustical Society of America, 88, 1725–1736. https://doi.org/10.1121/1.400247

Gelfand, S. A. (2001). Essentials of Audiology. Thieme Medical Publishers.

Glyde, H., Buchholz, J., Dillon, H., Best, V., Hickson, L., & Cameron, S. (2013). The effect of better-ear glimpsing on spatial release from masking. The Journal of the Acoustical Society of America, 134(4), 2937–2945. https://doi.org/10.1121/1.4817930

Glyde, H., Buchholz, J. M., Nielsen, L., Best, V., Dillon, H., Cameron, S., & Hickson, L. (2015). Effect of audibility on spatial release from speech-on-speech maskinga). The Journal of the Acoustical Society of America, 138(5), 3311–3319. https://doi.org/10.1121/1.4934732

ISO 8253-1. (2010). Acoustics – Audiometric test methods – Part 1: Pure-tone air and bone conduction audiometry. International Organization for Standardization.

ISO 8253-3. (2012). Acoustics – Audiometric test methods. Part 3 – Speech audiometry. International Organization for Standardization.

Killion, M. C., & Niquette, P. a. (2000). What can the pure-tone audiogram tell us about a patient’s SNR loss? The Hearing Journal, 53(3), 46–53.

Killion, M. C., Niquette, P. a, Gudmundsen, G. I., Revit, L. J., & Banerjee, S. (2004). Development of a quick speech-in-noise test for measuring signal-to-noise ratio loss in normal-hearing and hearing-impaired listeners. The Journal of the Acoustical Society of America, 116(October 2004), 2395–2405. https://doi.org/10.1121/1.2166610

Nilsson, M., Soli, S. D., & Sullivan, J. a. (1994). Development of the Hearing in Noise Test for the measurement of speech reception thresholds in quiet and in noise. The Journal of the Acoustical Society of America, 95(June 1993), 1085–1099. https://doi.org/10.1121/1.408469

Plomp, R. (1978). Auditory handicap of hearing impairment and the limited benefit of hearing aids. The Journal of the Acoustical Society of America, 63, 533–549. https://doi.org/10.1121/1.381753

Mediciones para un estudio de entrenamiento en procesamiento de habla en ruido con un sistema de micrófono remoto

Para la mayoría de nosotros el contacto con los estudios de investigación se da con el producto final, como por ejemplo cuando atendemos a conferencias en las que un investigador nos cuenta sus hallazgos mas importantes, cuando leemos un noticia sobre un determinado estudio o cuando cae en nuestras manos un artículo de investigación que es de nuestro interés. Sin embargo, el producto final no es mas que la punta del iceberg de un proceso muy laborioso que puede llegar a durar años. Este proceso incluye la generación de una idea, la planificación del estudio, la preparación de la instrumentación que se va a utilizar, la toma de unos datos preliminares, la búsqueda de financiación para el proyecto, la recogida, análisis e interpretación de los datos y finalmente la difusión de los hallazgos o producto final.

Hoy queremos mostraros uno de los pasos de ese laborioso y largo proceso. En el vídeo que mostramos a continuación se puede observar la toma de unas mediciones para un proyecto de investigación que tiene como objetivo estudiar si un entrenamiento auditivo con un sistema de micrófono remoto tiene un impacto positivo en el procesamiento de habla en ruido a nivel cerebral en niños. En concreto, en estas mediciones se pretende confirmar a través de un maniquí KEMAR que la razón señal ruido que llega al oído del participante es de +15dB. Para ello, tal y como podréis observar en el vídeo se utilizó una gran cantidad de aparatos, entre ellos múltiples altavoces encargados de producir la señal de habla y el ruido, ordenadores, el maniquí adaptado con unos receptores inalámbricos, un sonómetro y el sistema de micrófono remoto entre otros.

Este estudio, el cual está financiado por la American Academy of Audiology y que se encuentra actualmente en el paso de recogida de datos, comenzó a gestarse en el mes de agosto de 2018 y con suerte (siempre que los hallazgos sean los esperados) se comenzará a hacer público en conferencias en la primavera de 2020. El artículo tendrá que esperar seguramente un tiempo mas y quizás se publique durante el año 2021. Con este vídeo os animamos a reflexionar sobre la complejidad y el incesante trabajo que se esconde detrás de cada una de las conferencias que atendemos, de las noticias y artículos que leemos y sobre todo de cada uno de los pacientes a los que atendemos.

TRASTORNOS DEL PROCESAMIENTO AUDITIVO CENTRAL INFANTIL ¿CUÁL ES SU EVIDENCIA?

Por Cristian Aedo


D. Cristian Aedo Sánchez es tecnólogo médico mención otorrinolaringología, master en neurociencias de la Universidad de Chile y alumno del doctorado en neurociencias de la Universidad de Salamanca. Cristian ha trabajado en los laboratorios de los Drs. Luis Robles, Paul H. Delano y Manuel S. Malmierca y actualmente es académico del Departamento de tecnología médica de la Universidad de Chile.

Es muy frecuente que, tanto adultos como niños, relaten alguna dificultad en la compresión del lenguaje hablado (principalmente en presencia de ruido de fondo), teniendo umbrales auditivos normales. Estas alteraciones están ampliamente descritas en la literatura internacional, denominándose ‘’trastornos del procesamiento auditivo central’’. En el año 1996, la Asociación americana de habla y audición ASHA, por sus siglas en inglés, definió el procesamiento auditivo central como ‘’aquellos procesos y mecanismos auditivos responsables de los fenómenos de localización y lateralización del sonido, discriminación auditiva, resolución temporal auditiva, desempeño auditivo frente a señales acústicas competitivas y desempeño auditivo frente a condiciones de degradación de la señal acústica’’ (Cañete, 2006).
Si bien se ha descrito los trastornos del procesamiento auditivo central en sujetos presbiacúsicos o en pacientes con daño neurológico, fundamentalmente han sido niños con dificultades en el proceso de escuchar (con audición normal) quienes más han sido diagnosticados por audiólogos, logopedas y otorrinolaringólogos en hospitales o centros clínicos. Sin embargo, el comité editorial de la revista Ear and Hearing (una de las más prestigiosas en el campo de la audiología), ha decidido no aceptar futuras publicaciones que asuman a los trastornos del procesamiento auditivo central en niños como un único diagnóstico en relación a las alteraciones del desarrollo auditivo, ya que no existiría evidencia clara al respecto (Ryals, 2018)


Una revisión sistemática entre los años 1954 y 2015, comparó el rendimiento en pruebas auditivas electrofisiológicas y conductuales de niños diagnosticados con trastornos del procesamiento auditivo central versus niños con alteraciones comportamentales (dislexia, trastornos por déficit de atención e hiperactividad, trastornos específicos del lenguaje y trastornos de aprendizaje). Este estudió no encontró diferencias significativas en los resultados de las pruebas auditivas entre niños diagnosticados con trastorno del procesamiento auditivo central y niños con otros trastornos (de Wit et al., 2018). De este estudio podemos inferir que los niños con trastorno del procesamiento auditivo central tendrían las mismas características conductuales que los niños con ciertas alteraciones comportamentales, haciendo indistinguible la condición del trastorno del procesamiento auditivo central como causa primaria y específica en relación a los otros trastornos comportamentales infantiles. En otro estudio retrospectivo de 1.153 niños con diagnóstico del trastorno del procesamiento auditivo central del Hospital infantil de Cincinnati (EE.UU), Moore y colaboradores (2017) reportaron que la gran mayoría de la población infantil evaluada tenía asociados otros trastornos como dislexia, trastornos cognitivos o alteraciones en el desarrollo del lenguaje (Moore et al., 2017).

Este estudió no encontró diferencias significativas en los resultados de las pruebas auditivas entre niños diagnosticados con trastorno del procesamiento auditivo central y niños con otros trastornos (de Wit et al., 2018)

Es muy deseable que existan equipos multidisciplinarios de trabajo que aborden con distintas miradas lo que actualmente estamos considerando exclusivamente como trastornos del procesamiento auditivo central en niños.


Tanto otorrinolaringólogos como audiólogos o logopedas, deberían tener en cuenta estas consideraciones para futuros diagnósticos y tratamientos en la población infantil que presente umbrales auditivos normales y dificultades en el proceso de escuchar. Por otro lado debería realizarse un exhaustivo diagnóstico diferencial con otras condiciones que pudiesen provocar alteraciones en la comprensión del lenguaje hablado en presencia de ruido de fondo, como por ejemplo la neuropatía auditiva. Finalmente es muy deseable que existan equipos multidisciplinarios de trabajo que aborden con distintas miradas lo que actualmente estamos considerando exclusivamente como trastornos del procesamiento auditivo central en niños.


Referencias

Cañete, O. (2006). Desorden del procesamiento auditivo central (DPAC). Revista de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, 66(3), 263-273.

Ryals, B. M. (2018). Ear and hearing mission and publication standards. Ear and Hearing, 39(4), 615-616.

de Wit, E., van Dijk, P., Hanekamp, S., Visser-Bochane, M. I., Steenbergen, B., van der Schans, C. P., & Luinge, M. R. (2018). Same or different: the overlap between children with auditory processing disorders and children with other developmental disorders a systematic review. Ear and Hearing, 39(1), 1-19.

Moore, D. R., Sieswerda, S. L., Grainger, M. M., Bowling, A., Smith, N., Perdew, A., … & Lin, L. (2018). Referral and Diagnosis of Developmental Auditory Processing Disorder in a Large, United States Hospital-Based Audiology Service. Journal of the American Academy of Audiology, 29(5), 364-377.

Irene Ewing

El programa de audiología de la Universidad de Manchester (Reino Unido) es uno de los más reconocidos a nivel mundial y cumple este año 100 años desde su creación. En esta entrada queremos destacar la figura de Irene Ewing, quien fue clave para la creación del programa de audiología en Manchester y para el inicio de la audiología pediátrica.

Irene Rosetta Goldsack nació en Liverpool en 1883 y se graduó como maestra de sordos en la Universidad de Birmingham en 1907, donde obtuvo su primer trabajo como maestra de sordos. Irene llegó a Manchester en 1912 cuando la escuela de sordos Henry Worral estaba buscando una directora. Irene se había formado en la educación oral y creía firmemente que los niños sordos podían usar la voz en lugar de la lengua de signos para comunicarse. Sin embargo, tenía unas ideas muy avanzadas para su época y pensaba que estos aprendizajes orales debían llevarse a cabo en entornos naturales y como parte de las rutinas de los niños. Irene simpatizaba con la filosofía de educación Montessori y creía en seguir los intereses de los niños como punto de partida de la enseñanza. Ella destaco la importancia de la familia en la educación temprana y el importante papel de los padres para el entrenamiento del lenguaje. Irene comenzó a dar clases en la universidad de Manchester, aunque sus ideas progresistas sobre educación causaron algunos problemas al comienzo. La universidad de Manchester creó dos programas en educación de sordos, uno de cuatros años (grado) y otro de un año de especialización (maestría).  

En 1918, Irene fue diagnosticada con otosclerosis y comenzó a perder audición. Esto hizo que desarrollara métodos de lectura labial basados en sus propias experiencias y escribiera un libro con estas técnicas que fue publicado en 1930. Irene se casó con uno de sus estudiantes, Alexander William Ewing, en 1922, un día después de su graduación. Los Ewings trabajaron juntos para desarrollar la audiología pediátrica. Abrieron una clínica, dieron clases en la universidad, ofrecieron formación en Estados Unidos, Canadá, y Australia, publicaron libros, y ganaron numerosos reconocimientos por su labor. Irene Ewing creía en la importancia de la identificación e intervención temprana y en ofrecer terapias naturalistas centradas en el niño y su familia.

Si queréis conocer más sobre la historia de la audiología pediátrica y la Universidad de Manchester pueden consultar este libro gratuito aquí.

No olvidéis seguir nuestro blog: aurisscientia.org

Problemas de comportamiento e implantes cocleares

La semana pasada se publicó en “Frontiers in Psychology” un interesante artículo sobre problemas de comportamiento en niños con implantes cocleares (IC). Los investigadores de la universidad de Radboud (Holanda) usaron cuestionarios para preguntar a maestros y padres de 71 niños con implantes (8 años de media) sobre la frecuencia de problemas de comportamiento. Después analizaron con qué estaban relacionados estos problemas de comportamiento y los compararon con un grupo control de niños oyentes. Este estudio no encontró diferencias entre la frecuencia de problemas de comportamiento de niños con y sin ICs en el hogar y en la escuela. Los investigadores encontraron una frecuencia significativamente mayor de problemas de comportamiento en niños con baja percepción del habla y vocabulario receptivo en la escuela que aquellos que tenían percepción del habla y vocabularios más altos. El estudio concluyó que la frecuencia de los problemas de conducta en los niños con IC no difiere en la frecuencia de los problemas de conducta en los compañeros con audición normal. Los niños con menor percepción del habla y niveles de lenguaje corren más riesgo de desarrollar problemas de conducta en la escuela. La percepción adecuada del habla y los niveles del lenguaje son factores protectores para el desarrollo del comportamiento.

Acceso al artículo aquí

No olvides seguir nuestro blog: aurisscientia.org

Los peligros de la homeopatía

Un tribunal italiano ha condenado a tres meses de cárcel a los padres de un niño de siete años que murió a raíz de una otitis que derivó en encefalitis por la decisión de sus padres de no suministrarle antibióticos y de darle, en cambio, homeopatía.

Lee más sobre esta historia aquí:

No olvides seguir nuestro blog en aurisscientia.org

¿Qué es la longitud media de enunciado (LME)?

LME o MLU por sus siglas en inglés (Mean Length Utterance) es una medida de producción lingüística en niños. Se puede calcular con morfemas o con palabras. Para calcular la LME se recoge una muestra de habla (normalmente en torno a 100 frases o turnos), se cuentan el número de palabras o morfemas, y se divide entre el número total de frases que el niño ha producido. Por ejemplo, si un niño produce un total de 50 palabras en un total de 20 frases, su LME será de 2.5. ¿Cómo podemos saber si 2.5 es una LME esperable a cierta edad? Brown (1973) fue el creador de esta medida y a día de hoy se sigue usando su investigación como norma para comparar los resultados de la LME. La LME es usada en investigación y en la evaluación clínica del lenguaje en niños con y sin pérdida auditiva.

Para aprender más suscríbete a nuestro blog: aurisscientia.org

A %d blogueros les gusta esto: