Irene Ewing

El programa de audiología de la Universidad de Manchester (Reino Unido) es uno de los más reconocidos a nivel mundial y cumple este año 100 años desde su creación. En esta entrada queremos destacar la figura de Irene Ewing, quien fue clave para la creación del programa de audiología en Manchester y para el inicio de la audiología pediátrica.

Irene Rosetta Goldsack nació en Liverpool en 1883 y se graduó como maestra de sordos en la Universidad de Birmingham en 1907, donde obtuvo su primer trabajo como maestra de sordos. Irene llegó a Manchester en 1912 cuando la escuela de sordos Henry Worral estaba buscando una directora. Irene se había formado en la educación oral y creía firmemente que los niños sordos podían usar la voz en lugar de la lengua de signos para comunicarse. Sin embargo, tenía unas ideas muy avanzadas para su época y pensaba que estos aprendizajes orales debían llevarse a cabo en entornos naturales y como parte de las rutinas de los niños. Irene simpatizaba con la filosofía de educación Montessori y creía en seguir los intereses de los niños como punto de partida de la enseñanza. Ella destaco la importancia de la familia en la educación temprana y el importante papel de los padres para el entrenamiento del lenguaje. Irene comenzó a dar clases en la universidad de Manchester, aunque sus ideas progresistas sobre educación causaron algunos problemas al comienzo. La universidad de Manchester creó dos programas en educación de sordos, uno de cuatros años (grado) y otro de un año de especialización (maestría).  

En 1918, Irene fue diagnosticada con otosclerosis y comenzó a perder audición. Esto hizo que desarrollara métodos de lectura labial basados en sus propias experiencias y escribiera un libro con estas técnicas que fue publicado en 1930. Irene se casó con uno de sus estudiantes, Alexander William Ewing, en 1922, un día después de su graduación. Los Ewings trabajaron juntos para desarrollar la audiología pediátrica. Abrieron una clínica, dieron clases en la universidad, ofrecieron formación en Estados Unidos, Canadá, y Australia, publicaron libros, y ganaron numerosos reconocimientos por su labor. Irene Ewing creía en la importancia de la identificación e intervención temprana y en ofrecer terapias naturalistas centradas en el niño y su familia.

Si queréis conocer más sobre la historia de la audiología pediátrica y la Universidad de Manchester pueden consultar este libro gratuito aquí.

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Problemas de comportamiento e implantes cocleares

La semana pasada se publicó en “Frontiers in Psychology” un interesante artículo sobre problemas de comportamiento en niños con implantes cocleares (IC). Los investigadores de la universidad de Radboud (Holanda) usaron cuestionarios para preguntar a maestros y padres de 71 niños con implantes (8 años de media) sobre la frecuencia de problemas de comportamiento. Después analizaron con qué estaban relacionados estos problemas de comportamiento y los compararon con un grupo control de niños oyentes. Este estudio no encontró diferencias entre la frecuencia de problemas de comportamiento de niños con y sin ICs en el hogar y en la escuela. Los investigadores encontraron una frecuencia significativamente mayor de problemas de comportamiento en niños con baja percepción del habla y vocabulario receptivo en la escuela que aquellos que tenían percepción del habla y vocabularios más altos. El estudio concluyó que la frecuencia de los problemas de conducta en los niños con IC no difiere en la frecuencia de los problemas de conducta en los compañeros con audición normal. Los niños con menor percepción del habla y niveles de lenguaje corren más riesgo de desarrollar problemas de conducta en la escuela. La percepción adecuada del habla y los niveles del lenguaje son factores protectores para el desarrollo del comportamiento.

Acceso al artículo aquí

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Los peligros de la homeopatía

Un tribunal italiano ha condenado a tres meses de cárcel a los padres de un niño de siete años que murió a raíz de una otitis que derivó en encefalitis por la decisión de sus padres de no suministrarle antibióticos y de darle, en cambio, homeopatía.

Lee más sobre esta historia aquí:

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¿Qué es la longitud media de enunciado (LME)?

LME o MLU por sus siglas en inglés (Mean Length Utterance) es una medida de producción lingüística en niños. Se puede calcular con morfemas o con palabras. Para calcular la LME se recoge una muestra de habla (normalmente en torno a 100 frases o turnos), se cuentan el número de palabras o morfemas, y se divide entre el número total de frases que el niño ha producido. Por ejemplo, si un niño produce un total de 50 palabras en un total de 20 frases, su LME será de 2.5. ¿Cómo podemos saber si 2.5 es una LME esperable a cierta edad? Brown (1973) fue el creador de esta medida y a día de hoy se sigue usando su investigación como norma para comparar los resultados de la LME. La LME es usada en investigación y en la evaluación clínica del lenguaje en niños con y sin pérdida auditiva.

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Estamos en ISB12

Estamos en el International Symposium of Bilingualism (ISB 12) presentado algunos resultados de aprendizaje de palabras en niños bilingües con pérdida auditiva. ISB 12 tiene lugar en la ciudad de Edmonton, Canadá, y reúne a profesionales que trabajan en bilingüismo en todas partes del mundo. Os iremos contando más a lo largo de la semana, ¡no os lo perdáis!

Entrevista al Dr. Richard Seewald (Parte III): Desarrollo de la audiología en paises hispanohablantes

Continuamos y cerramos nuestra entrevista al Dr. Richard Seewald. Hoy nos habla del desarrollo de su visión sobre el desarrollo de la audiología en paises hispanohablantes. Si te perdiste la primera o la seguna parte de la entrevista, pincha aquí y aquí.

AS: En los últimos años, se ha dedicado a ayudar a desarrollar clínicas de audiología en países en desarrollo a través de la Fundación Hear the World de Sonova. La mayoría de estos países son de América del Sur. La gran mayoría de nuestros lectores son hispanohablantes, por lo tanto; estamos seguros de que les gustará saber cómo ve la situación actual del campo de la audiología en general y de la audiología pediátrica en particular en estos países de habla hispana. ¿Cómo cree que los países de habla hispana deberían trabajar para mejorar la situación de nuestro campo?

RS: ¡Veo que estáis dejando lo duro para el final! Para empezar, quisiera decir que la Fundación Hear the World proporciona fondos para proyectos en todo el mundo. Como miembro de la junta asesora, me asignaron proyectos de trabajo en Norte, Centro y Sudamérica debido a mi ubicación geográfica. Otros colegas en el consejo, visitan proyectos en Europa, África y Asia. Este trabajo me proporcionó un “proyecto de jubilación” perfecto para mí , en el cual llevo involucrado los últimos 13 años. Mis visitas se han limitado a Argentina, Panamá, República Dominicana y Brasil (país no hispano-hablante). Actualmente estoy trabajando con un maravilloso proyecto en Perú. Digo esto porque obviamente no he visitado muchas naciones de habla hispana y no quiero dar la impresión de que sí lo he hecho. También he visitado Chile y Colombia pero por un tiempo muy limitado.

La gran impresión que me queda de este trabajo es que la calidad de la prestación de servicios pediátricos varía enormemente entre las naciones de habla hispana en América. Por lo tanto, es muy difícil desarrollar un conjunto de recomendaciones para todas las naciones. En mi opinión, las naciones que sí parecen haber desarrollado una sólida profesión de audiología (por ejemplo, Argentina, Colombia) deben salir en busca de recursos y orientación. Además, y quizás más importante, algunas naciones de habla hispana que he visitado tienen excelentes programas universitarios en audiología. ¿Qué mejor manera de comenzar a ampliar el desarrollo de la profesión en esos paises? Desde mi punto de vista, tanto el conocimiento como la capacitación son clave para hacer avanzar la profesión y al profesional sin importar dónde viva y trabaje uno.

“Tanto el conocimiento como la capacitación son clave para hacer avanzar la profesión y al profesional sin importar dónde viva y trabaje uno”

AS: Por último, nos gustaría centrarnos en la situación actual de la audiología en España (nuestro país de origen), donde la profesión de audiología y los programas de formación se limitan a la prescripción y adaptación de audífonos en centros auditivos ¿Cuál es su opinión sobre un país en teoría desarrollado en el que la capacitación en audiología se limita a la evaluación de la audición y la adaptación de audífonos? ¿Dónde y quién debe iniciar el proceso para mejorar los estándares de la profesión de audiólogo en nuestro país?

RS: De alguna manera, he dado mi respuesta a esta pregunta anteriormente. Sin embargo, habiendo estado en España varias veces, entiendo de alguna manera la complejidad y la extraña situación que existe allí. Para ser más directo, creo que uno de los desafíos que enfrentan es que aquellos que actualmente participan en la prestación de servicios de atención de la salud auditiva en España están contentos con el sistema tal y como está. Este hecho, puede proporcionar el mayor desafío para establecer una nueva profesión de audiología dentro del sistema existente. Lamentablemente no hay una solución a corto plazo para esto.

Una estrategia puede ser establecer relaciones positivas con aquellos otorrinolaringólogos que comprenden y valoran el papel fundamental que puede desempeñar la audiología. No tengo ninguna duda de que algunos así lo hacen y otros estarían abiertos a por lo menos escucharlos. Que yo sepa, así es exactamente cómo se desarrolló la audiología en Brasil, donde la audiología puede considerarse ya como una profesión bien establecida. Un sabio otorrinolaringólogo brasileño envió a un lingüista para estudiar audiología en la Universidad de Manchester y, al sembrar esa semilla, Brasil tiene ahora una profesión de audiología consolidada y puntera.

Finalmente, podría sugerirles que comiencen a desarrollar la profesión con un enfoque en el área de pediatría. Durante mis visitas a España, me pareció que ésta es un área en la que su sistema actual está teniendo más dificultades, ¡por supuesto que tienen dificultades! Si, por ejemplo, van a desarrollar un programa audiológico infantil sólido, necesitan audiología. Es, sin lugar a dudas, una de las patas más fuertes sobre la que debe sostenerse nuestra profesión.

¡Les deseo lo mejor a ustedes y a sus lectores en su importante trabajo con los niños con pérdida de audición y sus familias!

AS: Muchísimas gracias por atendernos Dr. Seewald. Ha sido para nosotros un honor contar con usted en nuestro blog. Estamos seguros que nuestros lectores agradecerán sus reflexiones y comentarios.


Sobre el Dr. Seewald:

El Dr. Richard Seewald es professor emérito del School of Communication Sciences and Disorders e investigador asociado del National Centre for Audiology, en la facultad de ciencias de la salud de la Universidad de Western Ontario. En los últimos 45 años, el trabajo del Dr. Seewald se ha centrado en problemas relacionados en la selección y amplificación en bebés y niños. Es conocido internacionalmente por su trabajo en el desarrollo del método de prescripción de audífonos pediátricos, Desired Sensation Level (DSL). El Dr. Seewald ha recibido numerosos premios por su trabajo con niños incluyendo un cargo honorífico en la Canadian Academy of Audiology y la Canadian Speech, Language and Hearing Association, un doctorado honorífico en leyes por la Universidad de Dalhousie, un doctorado honorífico en ciencias por la Universidad de Western Ontario y el prestigioso premio internacional en audición de la American Academy of Audiology por su trabajo pionero en el campo de audiología pediátrica. Durante su jubilación, el Dr. Seewald es miembro del comité asesor de la fundación Hear the World.

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Entrevista al Dr. Richard Seewald (Parte II): Método prescriptivo DSL

Continuamos con nuestra entrevista al Dr. Richard Seewald. Hoy nos habla del desarrollo del método prescriptivo para audífonos pediátricos, DSL. Si te perdiste la primera parte de la entrevista, pincha aquí.

AS: Obviamente, tenemos que preguntarle sobre el método prescriptivo pediátrico DSL. El DSL nació como resultado de su trabajo con su mentor, el Dr. Mark Ross de la Universidad de Connecticut. ¿Es el método DSL el logro del que se siente más orgulloso en su carrera o es similar a lo que sucede en las bandas de rock en las que el “single” no suele ser la canción favorita del artista?

RS: Si esto fuera una entrevista en vivo, habría una larga pausa aquí ya que no es algo en lo que haya pensado mucho. Debo admitir que cuando comencé este trabajo con el Dr. Ross a finales de la década de 1970, lo vi como un proyecto al que podría dedicar de 2 a 3 años. Ciertamente no tenía idea de que a este trabajo le dedicaría la mayor parte de mi carrera. Lo que parecía relativamente simple al principio, tornó en un nivel de complejidad que no había imaginado. En retrospectiva, no fue diferente a aumentar la potencia del microscopio y poder ver cosas que uno no podía ver a simple vista al principio. Debo decir que, a pesar de tropezar con variables y desafíos imprevistos, el primer período de descubrimiento durante la década de 1980 fue quizás el más agradable de todos. La nueva lista de preguntas que surgió durante este tiempo continuó y transformó un proyecto de 2-3 años en una aventura científica que cubriría toda una carrera. Así que sí, supongo que consideraría que este es el logro del que me siento mas orgulloso, aunque, como saben, el trabajo pasó por múltiples etapas de desarrollo en la que pude contar con gran variedad de maravillosos colaboradores durante más de 30 años. Por lo tanto, mas que un “single” podría considerarlo un exitoso álbum.

“Todo lo que use un clínico en la práctica rutinaria debe estar respaldado por la evidencia científica más sólida posible”

AS: Nuestro blog lo siguen muchos profesionales y estudiantes de audiología hispanohablantes. Nos encantaría que el Dr. Richard Seewald pudiera explicarles brevemente la importancia de usar el método DSL en la adaptación de audífonos pediátricos.

RS: El primer punto que me gustaría remarcar al responder a esta pregunta es que todo lo que use un clínico en la práctica rutinaria debe estar respaldado por la evidencia científica más sólida posible. Siempre tuve la intención de desarrollar un enfoque integral para la adaptación de audífonos pediátricos que explicara todas las variables que deben considerarse en la provisión de amplificación para bebés y niños (Seewald, Ross y Spiro. 1985). Muchos otros “grandes cerebros” estaban trabajando para desarrollar procedimientos adecuados para adultos en la década de 1980. Sin embargo, nuestro trabajo siempre se ha centrado en el problema clínico de la adaptación de audífonos pediátricos. Por una variedad de razones en las que no voy a entrar, entender que el proceso de adaptación de los adultos frente a la adaptación de los bebés no es el mismo en muchos aspectos siempre ha sido nuestra premisa principal. A lo largo de los años, trabajamos en el desarrollo y la validación de cada componente que ahora comprende el método DSL. Quizás la evidencia más poderosa para respaldar el uso del método DSL proviene de un extenso estudio longitudinal multi-centro el cual examinó cuidadosamente los factores que conducen a los mejores resultados para los niños con pérdida auditiva neurosensorial de leve a severa (Moeller y Tomblin, 2015). Le recomiendo a sus lectores que consuman este importante trabajo.

Una última palabra de precaución: como ya saben, ahora es posible ingresar el umbral de audición de un niño en el software de adaptación del fabricante, presionar el botón para la prescripción de DSL y pensar que ha usado DSL para adaptar al niño. En un sentido muy limitado, ya ha utilizado el algoritmo DSL que transferimos a los fabricantes para su software de adaptación. Sin embargo, hay muchos más componentes en el método que pueden no haberse implementado, incluida, por ejemplo, la manera en que se deben recopilar los datos audiométricos, la medición de la acústica del oído externo de cada individuo y los procedimientos que se deben utilizar para verificar que las características de desempeño del oído real medido y predicho por el audífono se han ajustado adecuadamente. Por eso nos referimos al DSL como un método para la adaptación de audífonos pediátricos y no simplemente como un procedimiento de prescripción (Bagatto et al., 2005).

AS: Muchas gracias Dr. Seewald.

Hasta aquí la segunda parte de nuestra entrevista. En los próximos días publicaremos la tercera y última parte de la misma, en ella el Dr. Seewald nos hablará de su visión sobre el desarrollo de las ciencia de la audición en el mundo hispanohablante ¡Estad atentos!

Referencias

Bagatto M, Moodie S, Scollie S, Seewald R, Moodie S, Pumford J, & Liu R. (2005) Clinical protocols for hearing instrument fitting in the Desired Sensation Level Method. Trends in Amplification, Vol. 9 (4), 199-226.

Moeller M, Tomblin, JB, & the OCHL Collaborators (2015) The outcomes of children with hearing loss study. Ear and Hearing, Vol. 36, 4S-98S.

Seewald R, Ross M & Spiro M. (1985) Selecting amplification characteristics for young hearing-impaired children. Ear and Hearing Vol.6, 48-53.


Sobre el Dr. Seewald:

El Dr. Richard Seewald es professor emérito del School of Communication Sciences and Disorders e investigador asociado del National Centre for Audiology, en la facultad de ciencias de la salud de la Universidad de Western Ontario. En los últimos 45 años, el trabajo del Dr. Seewald se ha centrado en problemas relacionados en la selección y amplificación en bebés y niños. Es conocido internacionalmente por su trabajo en el desarrollo del método de prescripción de audífonos pediátricos, Desired Sensation Level (DSL). El Dr. Seewald ha recibido numerosos premios por su trabajo con niños incluyendo un cargo honorífico en la Canadian Academy of Audiology y la Canadian Speech, Language and Hearing Association, un doctorado honorífico en leyes por la Universidad de Dalhousie, un doctorado honorífico en ciencias por la Universidad de Western Ontario y el prestigioso premio internacional en audición de la American Academy of Audiology por su trabajo pionero en el campo de audiología pediátrica. Durante su jubilación, el Dr. Seewald es miembro del comité asesor de la fundación Hear the World.

Entrevista al Dr. Richard Seewald (Parte I): Audiología pediátrica

Auris Scientia ha tenido el privilegio de poder charlar extensamente con una de las figuras mas importantes de la investigación en audiología pediátrica a nivel mundial. El Dr. Richard Seewald, investigador ya retirado y creador del mundialmente utilizado método prescriptivo de audífonos pediátricos DSL, contestó a nuestras preguntas. Hoy publicamos la primera parte de nuestra entrevista en la que el Dr. Seewald reflexiona sobre su trayectoria y la evolución experimentada por el campo de la audiología pediátrica en los últimos 50 años.

Auris Scientia: Buenos días Dr. Seewald. Es un honor para nosotros poder entrevistarle. El Dr. Richard Seewald es sin duda uno de los padres de la audiología pediátrica. ¿Cuánto ha evolucionado el campo de la audiología pediátrica desde que comenzó su carrera profesional?

Richard Seewald: En primer lugar, me gustaría agradeceros la oportunidad de interactuar con ustedes y sus lectores. Es un honor para mí. Gracias también por el cumplido. De hecho, fui padre de Luke, Ben y Molly Seewald, ¡pero eso es todo! Permítame que les proporcione un poco de historia importante que quizá no conozcan. De mis propios estudios históricos, lo que sé es que el verdadero padre y la verdadera madre de la audiología pediátrica, tal como lo conocemos hoy, son Sir Alexander y Lady Irene Ewing, quienes comenzaron su trabajo con niños con pérdida auditiva, hace más de 100 años en Manchester (Reino Unido). Hay un libro precioso que detalla esta historia. Este libro fue publicado por la Universidad de Manchester en honor al centenario de su programa en Educación y Audiología para Sordos (Dawes, 2014). La visión a largo plazo de Ewing incluía la prueba de audición infantil, lo cual es cuanto menos notable. Recomendaría este maravilloso libro a cualquier persona interesada en rastrear la historia de la audiología pediátrica.

Mi primer mentor, el Dr. Walter Carlin, recibió su Ph.D. en la Universidad de Manchester alrededor de 1964. Por lo tanto, me apoyé mucho sobre los Ewing y su trabajo en los primeros compases de mi carrera. No tengo ninguna duda de que estos primeros aprendizajes sentaron las bases y la filosofía profesional de toda mi carrera. Por lo tanto, siempre me he sentido orgulloso de considerarme un nieto profesional de los Ewing.

Por supuesto que nuestro campo se ha desarrollado enormemente a lo largo de mi carrera (1968 – presente). Aunque me retiré de mi trabajo en la Universidad de Western Ontario hace 10 años, todavía sigo activo en el ámbito global como miembro del consejo asesor de la Fundación Hear the World. Ha sido el proyecto de retiro perfecto para mí. Volviendo a mis inicios, realicé mi primer trabajo como audiólogo pediátrico en el hospital de niños en Halifax (Nova Scotia) en 1972 después de terminar mis estudios en la Universidad de Minnesota. Quizás la mejor manera de responder a su pregunta sobre la evolución del campo desde principios de la década de 1970 sea proporcionar una lista de lo que no teníamos en nuestro trabajo con bebés y niños pequeños. Esta lista incluiría: examen de audición universal para recién nacidos, cualquier medida electrofisiológica (por ejemplo, ABR), medidas de emisión otoacústica, analizadores de audífonos, procedimientos prescriptivos para instrumentos auditivos, audífonos digitales y programables, implantes cocleares y tampoco teníamos protocolos basados en evidencia para ninguna de nuestras prácticas clínicas. Para ser honestos, hubo personas en nuestro campo que a menudo decían que la “audiología pediátrica” ​​era más un arte que una ciencia en ese momento. ¡A menudo argumenté que incluso los grandes artistas tenían reglas para guiar su trabajo! Puede que sea interesante para el lector que señale que no tuve una sola asignatura en “audiología pediátrica” ​​en ninguno de los tres programas que me otorgaron mis títulos como audiólogo. Claramente, había mucho trabajo por hacer y, muy felizmente, ahora estamos en una posición mucho más fuerte como profesión.

AS: Vista la tremenda evolución experimentada en los últimos años en el campo de la audiología pediátrica ¿Hacia dónde cree que debería dirigirse la disciplina en un futuro cercano?

RS: Mi respuesta a esta pregunta puede sorprenderos. Como he comentado anteriormente, ahora tenemos herramientas y conocimientos muy poderosos para trabajar en la importante tarea que hacemos con los bebés, los niños y sus familias. Como he viajado por todo el mundo, he llegado a la conclusión de que lo que más necesitamos es utilizar las herramientas y el conocimiento que ya tenemos. Se han desarrollado extensos protocolos basados ​​en la evidencia para la detección, el diagnóstico y la selección y ajuste de dispositivos en lugares como Australia, Canadá, Estados Unidos y el Reino Unido. Si uno estudiara estos protocolos cuidadosamente, encontrarían una consistencia notable en ellos. En Ontario (Canadá), por ejemplo, es obligatorio que los profesionales que desean participar en nuestro programa de audición infantil se adhieran a estos protocolos. Todos los profesionales los aplican minuciosamente utilizando el mismo programa y el mismo equipamiento. El desempeño del programa es monitorizado y donde observamos desviaciones significativas, se vuelve a entrenar a los profesionales. De esta manera, podemos decir que tenemos un programa de audición infantil uniforme, basado en la evidencia. Quisiera agregar que, a través de mi trabajo con la Fundación Hear the World, hemos demostrado que es posible implementar nuestros protocolos de Ontario (Canadá) en países en desarrollo como la República Dominicana cuando se ha proporcionado la capacitación y el equipamiento necesarios.

“Lo que más necesitamos ahora (en el campo de la audiología pediátrica) es utilizar las herramientas y el conocimiento que ya tenemos”

AS: Siempre estuvo usted interesado e involucrado en la creación e implementación del cribado auditivo neonatal, el cual es esencial para detectar la pérdida de audición a una edad temprana. Sin embargo, en los años 90, con la aparición de las emisiones otoacústicas, insistió intensamente en la importancia de establecer programas de seguimiento sólidos. Esto le llevó a crear, junto con otros investigadores y personal clínico, el programa de audición infantil de Ontario del que nos hablaba en su respuesta anterior. ¿Cree que sus palabras fueron escuchadas? ¿Hay algún margen de mejora en los programas y protocolos de seguimiento actuales?

RS: ¡La respuesta corta a esta pregunta es sí! Creo que fuimos escuchados y apoyados por el gobierno en este trabajo. Durante la década de 1990, formamos un pequeño grupo de cuatro miembros que, con el tiempo, nos permitió desarrollar una estrategia para ejercer influencia en el Ministerio de Salud de Ontario y así poder implementar un programa integral de audición infantil. Mientras hacíamos todas las señales posibles para captar la atención de los funcionarios del gobierno, trabajamos juntos para desarrollar una propuesta formal para nuestro programa integral audiológico infantil basado en evidencia. Una pequeña ventana de oportunidad (48 horas) se abrió justo antes de una elección provincial y, afortunadamente, ¡estábamos listos!

Nuestro grupo compartía la misma filosofía. Todos sentimos firmemente que todos los elementos debían estar en su lugar antes de comenzar la evaluación real. Brevemente, esto incluyó el desarrollo de protocolos basados ​​en evidencia para la detección, diagnóstico, ajuste de dispositivos, terapia y apoyo familiar. Además, las personas que debían participar en el programa debían recibir capacitación en la aplicación de los protocolos. Además, nuestra provincia acordó adquirir el mismo equipo para cada clínica que participara en el programa. También desarrollamos un conjunto de indicadores de rendimiento y un sistema de base de datos que se utilizaría para monitorizar el desempeño del programa a lo largo del tiempo. Durante un período de aproximadamente dos años, se desarrollaron protocolos, se capacitó a los participantes profesionales que aceptaron participar en la aplicación de los protocolos, se compró todo el equipo y, solo entonces, se inició el cribado auditivo neonatal en todo Ontario. En el desarrollo de este programa, nos mantuvimos firmes en la idea de que hasta que todos los elementos no estuvieran en su lugar y hasta que todas las vías a través del sistema no fueran definidas cuidadosamente, la evaluación de la audición en los recién nacidos sería una promesa vacía. Con el tiempo, nuestros indicadores de rendimiento monitorizados nos ayudaron a conocer dónde se requerían modificaciones y mejoras. Sin embargo, ahora, después de aproximadamente 20 años, el programa funciona en gran medida tal y como se diseñó originalmente para ejecutarse.

AS: Antes de iniciar su carrera como investigador, trabajó durante algunos años en la clínica como audiólogo pediátrico en el Hospital Infantil de Halifax (Canadá) ¿Cree que eso le ayudó en el desarrollo de su trabajo como investigador?

RS: Para mí, el camino que elegí en mi carrera funcionó muy bien. Al trabajar primero como audiólogo pediátrico, pude saber, a diario, lo que sabíamos y lo que no sabíamos. Pude estudiar el panorama general de la audiología pediátrica, encontrar dónde estaban los grandes agujeros negros en nuestro conocimiento y, al final, decidir a qué área me gustaría dedicar mi carrera en la investigación. En retrospectiva, mi investigación siempre se aplicó con niños en el mismo centro. Además, en la mayoría de las etapas de desarrollo del método DSL, trabajé estrechamente con personas que trabajaban con niños todos los días. Juntos, pudimos determinar qué enfoques funcionaron y cuáles no. Un buen ejemplo de esto es cuando los sistemas de micrófono de sonda se comercializaron a finales de los años ochenta. Inicialmente, veía esta tecnología como una solución completa para muchos de los problemas en los que estaba trabajando. Al final, los niños de 12 meses quedaron mucho menos impresionados con esta tecnología que yo. Con el tiempo, este “choque con la realidad” condujo al desarrollo del procedimiento RECD que desarrollé en colaboración con un médico clínico, el cual es mas apto para niños.

AS: Muchas gracias Dr. Seewald.

Hasta aquí la primera parte de nuestra entrevista. En los próximos días publicaremos dos partes mas de la entrevista, en ellas el Dr. Seewald nos hablará de su trabajo en el desarrollo del método DSL y su visión sobre el desarrollo de las ciencia de la audición en el mundo hispanohablante, respectivamente. ¡Estad atentos!

Referencias

Dawes L. (2014) 100 years of Deaf Education and Audiology at the University of Manchester. University of Manchester Press.


Sobre el Dr. Seewald:

El Dr. Richard Seewald es professor emérito del School of Communication Sciences and Disorders e investigador asociado del National Centre for Audiology, en la facultad de ciencias de la salud de la Universidad de Western Ontario. En los últimos 45 años, el trabajo del Dr. Seewald se ha centrado en problemas relacionados en la selección y amplificación en bebés y niños. Es conocido internacionalmente por su trabajo en el desarrollo del método de prescripción de audífonos pediátricos, Desired Sensation Level (DSL). El Dr. Seewald ha recibido numerosos premios por su trabajo con niños incluyendo un cargo honorífico en la Canadian Academy of Audiology y la Canadian Speech, Language and Hearing Association, un doctorado honorífico en leyes por la Universidad de Dalhousie, un doctorado honorífico en ciencias por la Universidad de Western Ontario y el prestigioso premio internacional en audición de la American Academy of Audiology por su trabajo pionero en el campo de audiología pediátrica. Durante su jubilación, el Dr. Seewald es miembro del comité asesor de la fundación Hear the World.

Reciente revisión sistemática sobre entrenamiento auditivo en niños con pérdida de audición

Desde Auris Scientia venimos hacienda hincapié en los últimos meses en la necesidad de basar nuestra práctica clínica en la evidencia científica. Para ello, hemos señalado que las revisiones sistemáticas y los meta-análisis son herramientas que ayudan a compilar información científica sobre una determinada temática. Este tipo de artículos pueden ser den gran utilidad para el profesional clínico a la hora de decidir si implementar o no una determinada intervención con sus pacientes.

Recientemente se ha publicado una revisión sistemática en el Journal of Speech Language and Hearing Research donde se analizó la evidencia existente sobre los beneficios del entrenamiento auditivo* en niños con pérdida de audición. El estudio, titulado “Systematic Review of Pediatric Cochlear Implant Recipents”, siguió el protocolo PROSPERO y PICOS sobre revisiones sistemáticas y encontró que tan solo nueve estudios cumplían los criterios de inclusión. Por lo tanto, estos nueve estudios fueron los incluidos en la revisión sistemática. Aunque todos los estudios analizaron el impacto del entrenamiento auditivo en el desarrollo de habilidades auditivas en niños con pérdida auditiva, lo cierto es que el tipo de entrenamiento auditivo fue variado entre los estudios. Los entrenamientos incluyeron: detección y discriminación de sonidos, habilidades de conciencia fonológica, habilidades de memoria de trabajo o habilidades de discriminación de habla ruido. Además, el nivel de evidencia y calidad de los estudios se analizó evaluando la presencia de randomización, grupo control, doble ciego y cálculo de potencia estadística.

Los resultados de esta revisión sistemática sobre el entrenamiento auditivo en niños indicaron que pese a que todos los estudios analizados reportaron mejoras significativas en las habilidades entrenadas, muy pocos indicaron una transferencia de esas mejoras a otras habilidades no entrenadas (generalización). Igualmente, solo tres de los estudios indicaron retención de los beneficios mas allá del periodo de evaluación. Además, el nivel de evidencia y calidad de los estudios en base a los criterios utilizados fue bajo en ocho de ellos y moderado en el restante.

Con estos resultados, los autores concluyeron que es necesario llevar a cabo estudios con niveles de evidencia mas altos para poder demostrar la eficacia del entrenamiento auditivo en niños con pérdida auditiva. Concretamente, recomendaron el desarrollo e investigación de programas de entrenamiento auditivo que evalúen no solo la adquisición de habilidades sino también su generalización y retención. Además, estos estudios deberán incluir randomización, doble ciego, reporte de potencia estadística y grupo control.

*El tipo de  entrenamiento auditivo analizado en esta revisión sistemática no está relacionado con las técnicas de rehabilitación auditiva pseudoterapéuticas que hemos discutido en el blog recientemente.

Referencia

Rayes, H., Al-Malky, G., & Vickers, D. (2019). Systematic Review of Auditory Training in Pediatric Cochlear Implant Recipients. Journal of Speech, Language, and Hearing Research, 1-20.


			
			

Solo hay un tipo de rehabilitación auditiva que funciona (y tal vez no sea la que estás pensando)

Entre dos y tres millones de personas personas padecen problemas de audición en España (datos extrapolados de OMS, “Deafness and hearing loss”, 2019). Estos problemas ,en la mayoría de los casos, provocan dificultades para entender el habla y, por tanto, para comunicarse. La amplificación, es decir, el uso de audífonos, es el método estrella para resolver o mitigar los problemas de comunicación causados por la pérdida auditiva. Sin embargo, existe una alta variabilidad en la satisfacción de los usuarios de audífonos, muchos de los cuales abandonan su uso o los devuelven a la clínica o centro donde los adquirieron. Esta variabilidad puede deberse a multitud de factores, muchos de los cuales a día de hoy continúan siendo investigados. Es en este punto donde las pseudoterapias encuentran un caldo de cultivo ideal para proliferar.

Estos métodos se caracterizan por que el paciente suele regresar al punto de partida una vez interrumpe el tratamiento.

En inglés, el proceso de prescripción y ajuste de audífonos se conoce en términos generales como “aural rehabilitation”, es decir, rehabilitación auditiva. Por desgracia, en español este término, junto a otros como “entrenamiento auditivo” o “reeducación auditiva”, son comúnmente prostituidos para referirse a tratamientos que claman mejorar el resultado del uso de audífonos a través de supuestos ejercicios de entrenamiento. En inglés, estos métodos se denominan Auditory Integration Therapies (AIT), es decir, terapias de integración auditiva.

En el campo de la audiología protésica, estos tratamientos suelen tener como objetivo principal pacientes con porcentajes de inteligibilidad verbal pobres o pacientes que no han alcanzado las expectativas deseadas con sus audífonos. Los autores o profesionales que los aplican sostienen afirmaciones tales como que el uso de estos ayuda a “reorganizar el cerebro” o “mejorar el procesamiento auditivo”, entre otros. Incluso, en algunas ocasiones se va más allá y se recomienda el uso de estos métodos en casos de autismo, Alzhéimer, dislexia, trastorno de la atención y la hiperactividad. Además, se les atribuyen la capacidad de mejorar la lectura, el aprendizaje de idiomas, la memoria, control de emociones, y las habilidades musicales, además de muchos otros.

Figura 1: el Dr. Berard sume que los “picos y valles” (+- 5dB) en el audiograma reflejan anormalidades auditivas las cuales se traducen en problemas de comportamiento, aprendizaje y emocionales, de lo cual no aporta ninguna prueba y, además, contradice incontables evidencias en el capo de la psicoacústica y de la fisiología del sistema auditivo.

Estos métodos tienen su origen en los planteamientos del Dr. Alfred Tomatis, el cual sentó las bases del método que lleva su mismo nombre. Le siguió un discípulo suyo, el Dr. Guy Berard, quien creó su propio método. Berard se hizo famoso tras la publicación de su libro “Audición igual a comportamiento”. En él, Guy Berard expone sus planteamientos desde un punto completamente teórico, sin aportar ni una sola prueba, ni haciendo referencia a ningún estudio previo, e incluso rozando el ridículo con algunas afirmaciones completamente erróneas (Figura 1). Cabe destacar que, en su origen, ni Alfred Tomatis ni Guy Berard planteaban su método como un tratamiento para mejorar la inteligibilidad del habla, sino para modificar el comportamiento. Sin embargo, con el paso de los años, el número de aplicaciones de estos métodos ha ido creciendo. De hecho, han surgido otros, como el método SENA, que ya incluyen desde su nacimiento la discriminación auditiva como algo que puede ser tratado con su producto. Los tres métodos basan en lo mismo: hacer que el paciente escuche durante varias sesiones sonido (generalmente música) filtrada de una forma que no revelan. Los pocos estudios que han asegurado que estos métodos proporcionan algún tipo de beneficio (e.g: Rimland y Edelson, 1994; Rimland y Edelson, 1995; y Bettison, 1996) son muy fácilmente criticables: carecen de grupo control, no se utilizó un doble ciego, o incluso los participantes pagaron por participar en el estudio. Además, como nunca se recomienda dejar otras terapias (e.g: logopedia), no es posible determinar si la mejoría del paciente está correlacionada con estos tratamientos. Hoy en día, los sitios web de los métodos Berard y Tomatis citan artículos que claman que estos métodos aportan beneficios, pero en la mayoría de las ocasiones podemos encontrar las mismas debilidades que en los estudios citados anteriormente. Al margen de que, en muchas ocasiones, los estudios que citan son casos clínicos de un solo participante, no han sido revisados por pares, o están realizados por personas con intereses económicos en la aplicación del método.

Nunca se recomienda dejar otras terapias (e.g: logopedia), por lo que no es posible determinar si el beneficio está correlacionado con estos tratamientos.

En cambio, otros muchos estudios han indicado que el uso de estos métodos no aporta beneficio alguno (e.g., Bettison, 1996; Mudford et al., 2000; Yencer, 1999, Zollweg, Palm, y Vance, 1997). Como consecuencia, en 2002, la Asociación Americana de Audición y Lenguaje (ASHA, por sus siglas en inglés) publicó un manifiesto en el que indicaba que estos métodos “no cumplen con los estándares de eficacia que justificarían su práctica por audiólogos y logopedas”, y desaconsejó su uso clínico, recomendando que deben utilizarse solamente a nivel de investigación (ASHA, 2004), ya que no existe evidencia científica de sus beneficios.

Estos métodos “no cumplen con los estándares de eficacia que justificarían su práctica por audiólogos y logopedas” (ASHA, 2004)

Entonces, ¿por qué tienen tanto éxito estos métodos? Bueno, en realidad no lo tienen. Lo que si hacen muy bien es influir en la percepción de las personas que trabajan entorno al método, tanto en el paciente (efecto placebo y efecto Hawthorne), como en las familias (efecto de la promesa auto cumplida), como en el profesional (efecto del experimentador). Además, estos métodos se caracterizan por que el paciente suele regresar al punto de partida una vez interrumpe el tratamiento (ya que se eliminan los efectos placebo y Hawthorne), por no mencionar que se intenta camuflar sus supuestas bondades con la evidencia científica existente sobre el entrenamiento musical y sus beneficios.

En conclusión, la rehabilitación auditiva que funciona es la que todos los audiólogos protésicos saben hacer muy bien: adaptar los audífonos adecuados en cada caso siguiendo buenas prácticas de verificación y validación, y asesorando al paciente sobre qué expectativas debe tener. Esto, y el entrenamiento auditivo real, que es el que realiza el logopeda, ayudando al paciente a desarrollar técnicas de escucha activa, reparación de conversaciones, adaptación al entorno, y labiolectura si ésta es necesaria.


Referencias:

American Speech-Language-Hearing Association. (2004). Auditory integration training [Position Statement]. Available from www.asha.org/policy. doi:10.1044/policy.PS2004-00218

Bettison, S. (1996). The long-term effects of auditory training on children with autism. Journal of Autism and Developmental Disorders, 26, 361-373.

Deafness and hearing loss. (2019, March 20). Retrieved June 1, 2019, from https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/deafness-and-hearing-loss

Edelson, S. M., Arin, D., Bauman, M., Lukas, S. E., Rudy, J. H., Sholar, M., et al. (1999). Auditory integration training: A double-blind study of behavioral and electrophysiological effects in people with autism. Focus on Autism and other developmental disabilities, 14, 73-81.

Guy Berard, M.D.; Sally Brockett, M.S. (1982). Audición igual a comportamiento: Revisado y ampliado. Place of publication not identified: EBOOKS2GO.

Mudford, C. O., Cross, B. A., Siobhan, B., Cullen, C., Reeves, R., Gould, J., et al. (2000). Auditory Integration Training for children with autism: No behavioral benefits detected, American Journal on Mental Retardation, 105, 188-129.

Rimland, B., & Edelson, S. M. (1994). The effects of auditory integration training on autism. American Journal of Speech-Language Pathology, 3(2), 16-24.

Rimland B, Edelson S. Brief Report: a pilot study of auditory integration training in autism. Journal of Autism and Developmental Disorders 1995;25(1):61‐70.

Yencer, K (1998) The Effects of Auditory Integration Training for Children With Central Auditory Processing Disorders. American Journal of Audiology, 7: 32 – 44.

Zollweg, W., Palm, D., & Vance, V. (1997). The efficacy of auditory integration training: A double blind study. American Journal of Audiology, 6, 39-47.

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