Adaptación de audífonos: evidencia vs. experiencia

La práctica basada en la evidencia se define como el uso consciente, explícito y juicioso de la mejor y más actual conocimiento (científico) al tomar decisiones sobre el cuidado de pacientes (Sacket et al.,1996). Existe la tentación, según se acumula experiencia clínica, de basar las decisiones y determinar el grado de éxito de una adaptación de audífonos en nuestro criterio clínico en lugar de realizar pruebas de verificación o validación. Esto está fundamentado en la creencia de que nuestras observaciones (no sistemáticas) realizadas en la práctica clínica son una forma válida de determinar la prognosis de un paciente y de establecer cuáles son los tratamientos y opciones más adecuados. Sin embargo, la falta de consistencia inherente a la mera observación, por muchas veces que esta sea repetida, puede llevar a conclusiones engañosas o completamente erróneas.

“El efecto placebo tiene un impacto significativo en la opinión que los pacientes tienen sobre el resultado de una adaptación de audífonos” (Dawes, Powell y Munro, 2011)

Por otro lado, basar la decisión sobre si una adaptación es exitosa únicamente en la opinión del paciente, obtenida a través de una entrevista clínica pero informal, también puede dar lugar a error. Debemos tener en cuenta, por ejemplo, el impacto demostrado del efecto placebo en la impresión que los pacientes tienen sobre el beneficio que les aporta el uso de audífonos. En 2011, Dawes, Powell y Munro publicaron un estudio en el que los participantes probaron dos audífonos, uno con tecnología estándar y otro con una supuesta tecnología de última generación. Los audífonos, en realidad, eran exactamente iguales y estaban ajustados de la misma manera. Sin embargo, los participantes indicaron percibir un mayor beneficio con el audífono que supuestamente tenía tecnología de última generación que con el audífono con tecnología estándar. El efecto placebo tiene, por tanto, un impacto significativo en la opinión que los pacientes tienen sobre el resultado de una adaptación de audífonos.

Tanto la elección del tratamiento para el paciente como la evaluación del éxito del mismo deben establecerse en función de la mejor y más actualizada información científica. Para poder interpretar los resultados de las pruebas audiológicas de una forma válida es necesario utilizar herramientas que hayan sido validadas científicamente. Esto nos asegura que los resultados obtenidos nos aportan no solo información sobre lo que sea que estamos midiendo (validez), sino que además, nos permitirá asegurarnos de que el resultado obtenido sea preciso (fiabilidad). Esto no es solamente aplicable a pruebas en cabina y a pruebas electroacústicas, sino también a cuestionarios de autoevaluación del usuario. Se debe dudar de los resultados de nuevas terapias, tratamientos, herramientas, programas, prótesis auditivas y pruebas cuyos resultados no estén demostrados siguiendo estas pautas. El uso de terapias o nuevos métodos no basados en la evidencia científica deben restringirse a la investigación y pruebas experimentales.

Basar nuestra práctica en la evidencia requiere una mayor inversión de recursos en formación y actualización. Además, en muchas ocasiones los resultados conseguidos en nuestra práctica clínica pueden parecer peores de lo esperado, y los efectos de los cambios en los ajustes de los audífonos pueden ser insignificantes si los comparamos con los beneficios que muchas veces se prometen con algunas de estas prácticas que no han sido validadas científicamente. Sin embargo, la inclusión de buenas prácticas apoyadas por la evidencia científica en nuestro protocolo clínico hace que los pacientes estén más satisfechos, requieran menos visitas y estén dispuestos a pagar más por los servicios prestados (Kochkin et al., 2014; Kochkin, 2010; Amlani y Pumford, 2017).

Referencias:

Amlani A. M., & Pumford, J. (2017). Real-ear measurement and its influence
on patient satisfaction, loyalty, and hearing aid benefit. American Academy of Audiology, Indianapolis, Indiana, April 5–8. doi: 10.13140/RG.2.2.12799.66727

Dawes, P., Powell, S., & Munro, K. J. (2011). The Placebo Effect and the Influence of Participant Expectation on Hearing Aid Trials. Ear and Hearing,
32(6), 767-774. doi:10.1097/aud.0b013e3182251a0e

Kochkin S. (2014) A Comparison of Consumer Satisfaction, Subjective Benefit and Quality of Life Changes Associated with Traditional and Direct-Mail Hearing Aid Use. The Hearing Review. January:16 – 26.

Kochkin, Beck, S., Christensen, D. L., Compton-Conley, L. A., Fligor, C., Kricos, B. J., . . . G., R. (2010, April 1). MarkeTrak VIII: The impact of the hearing healthcare professional on hearing aid user success: Correlations between dispensing protocols and successful patient outcomes. The Hearing Review.

Sackett, D., Rosenberg, W., Gray, J., Haynes, R., & Richardson, W. (1996). Evidence based medicine: what it is and what it isn’t. BMJ, 312(7023), 71–712. Doi: https://doi.org/10.1136/bmj.312.7023.71

Plasticidad Cerebral

La plasticidad cerebral es un concepto difícil de definir, pero a grandes rasgos hace referencia a la capacidad del sistema nervioso para cambiar su estructura en respuesta a las demandas del entorno. La plasticidad cerebral es un proceso continuo a través del cual las neuronas crean, fortalecen y eliminan conexiones sinápticas en función de las exigencias el entorno. Cuando un grupo de neuronas se activan a la vez ante un determinado estímulo externo novedoso estas tienden a conectarse entre sí. Si el patrón de activación se repite con suficiente frecuencia, se acaba estableciendo una red de conexiones entre ese grupo neuronas, las cuales se acaban encargando de procesar el estímulo externo. Esta capacidad de cambio en las redes neuronales alcanza su esplendor durante los primeros años de vida, siendo el cerebro adulto menos “plástico” en términos absolutos que el de un niño. De ahí, que los niños tengan mayor capacidad para aprender que los adultos.

En el terreno del procesamiento auditivo, una persona que esté aprendiendo a tocar el saxofón irá creando patrones de activación simultáneo entre neuronas durante el tiempo de práctica. Estos patrones incluyen el procesamiento de aspectos puramente musicales (tempo, melodía etc.), pero también aspectos motores (movimiento de dedos, expulsión del aire etc.). Con el tiempo y la práctica, grupos neuronales irán creando conexiones entre ellos que terminarán produciendo redes neuronales encargadas de procesar y generar la información adecuada para un correcto manejo del instrumento.

En el vídeo que adjuntamos, podemos ver la creación de una red neuronal en cuestión de horas en el cerebro de una rata joven la cual es entrenada en una determinada tarea. Podemos inferir que algo similar aunque a mayor escala ocurre en el cerebro de una persona que está aprendiendo a tocar el saxofón o cualquier otro instrumento.

 

Artículo sobre exposición temprana al lenguaje

Hoy os dejamos un interesante artículo publicado recientemente en la revista “Association for Psychological Science”. En este estudio, Romeo y colaboradores muestran empiricamente la relación existente entre la exposición temprana a lenguaje y el desarrollo de estructuras cerebrales destinadas a procesar el lenguaje así como con el desarrollo de habilidades de lenguaje. Los autores concluyen que este es el primer estudio donde se muestra la relación existente entre el ambiente lingüístico temprano y el procesamiento de lenguaje a nivel neural. Os recomendamos encarecidamente su lectura.

Título del artículo” Beyond the 30-Million-Word Gap: Children’s Conversational Exposure is Associated with Language-related Brain Function.

Enlace artículo: https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0956797617742725?casa_token=BMHkNBCrBrwAAAAA%3AYSDA73hkgxT8_C7Xs5yTeUhodcREPcn_44Bt5IWtYoLHS2tIsVOjXnz2JyGknF2BpLIbW6CjLJDc&

 

 

Organización Tonotópica

La organización tonotópica es un principio fundamental del sistema auditivo. Esta característica del sistema auditivo la encontramos por primera vez en el oído interno, en concreto en la membrana basilar de la cóclea, la cual actúa como un banco de filtros paralelos encargados de procesar frecuencias sonoras muy específicas. Esto quiere decir que grupos de células ciliadas adyacentes distribuidas a lo largo de la membrana basilar de la cóclea responden de forma selectiva a estímulos sonoros de determinada frecuencia. En concreto, células ciliadas situadas en la zona basal de la cóclea responden a estímulos de frecuencias sonoras altas (tonos agudos) y células ciliadas situadas mas cerca del ápex coclear responden a estímulos sonoros de frecuencia baja (tonos graves). En el video que adjuntamos se puede ver una ilustración gráfica de este fenómeno tonotópico (activen el sonido). Nótese como la membrana basilar coclear actúa a modo de teclas de piano.

Por ultimo, cabe destacar que la organización tonotópica que se inicia en la cóclea, se extiende y mantiene a todos los niveles del sistema auditivo central, incluyendo el nervio auditivo, estructuras subcorticales y el córtex auditivo. Es decir, determinados grupos neuronales a lo largo del sistema auditivo se organizan de forma tonotópica, respondiendo de forma selectiva a frecuencias sonoras “filtradas” en el oído interno. Podemos decir por lo tanto que la organización tonotópica es uno de las principios funcionales que guían el procesamiento del sonido.

En ASHA 2018

Nos encontramos en la convención de la Asociación Americana de Habla y Audición (ASHA por sus siglas en inglés) en Boston, presentando los resultados de algunos de nuestros estudios. ¡Enhorabuena Carlos por tu premio! #Asha2018

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Reflexión de Dr. Carhart sobre la labor investigadora en la clínica

Hoy os dejamos una reflexión de nuestro científico del mes (Dr. Raymond Carhart) sobre la labor investigadora en la clínica. ¡La labor clínica es para valientes superhéroes!

“El investigador recoge dato tras dato hasta que tiene suficiente evidencia para responder su pregunta de investigación con seguridad. ¿Hasta qué punto es diferente la labor del clínico? Él también es un investigador pero la pregunta que debe responder es: ¿Qué puedo hacer ahora para satisfacer las necesidades de la persona que estoy intentando ayudar en este momento? El clínico recoge también tantos datos como sean posibles sobre su cliente en un periodo razonable de tiempo. Él no puede permitirse el lujo de esperar meses o años para que los datos aparezcan. Las decisiones del clínico son mas arriesgadas que las del investigador porque las necesidades inmediatas del cliente requieren que las decisiones clínicas se tomen mas rápido y basándose en datos mas imprecisos. El clínico cauteloso y dedicado a su trabajo debería tener este hecho siempre en mente y mostrolarlo con orgullo. La suya es la verdadera valentía”

Dr. Raymond Carhart
Padre de la audiología

RECONOCER ARTÍCULOS REVISADOS POR PARES

Hace unos días hacíamos referencia a la importancia del proceso de revisión por pares en la validación del conocimiento científico. Hoy nos preguntamos cómo podemos saber si un artículo que cae en nuestras manos ha pasado un proceso de revisión por pares o no. Aquí teneis algunas sugerencias que os ayudarán a reconocerlo:

1. El artículo se puede encontrar en una plataforma de búsqueda como PubMed https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/

2. El autor o autores del artículo aparecen listados con sus credenciales y afiliación (generalmente universitaria).

3. El artículo incluye un resumen al principio donde se detallan los aspectos mas importantes del artículo.

4. Se incluyen las siguientes secciones: Revisión bibliográfica, métodos, resultados y conclusión.

5. Se incluyen gráficos detallados que ayudan a comprender el texto.

6. Se incluyen numerosas referencias bibliográficas.

7. El artículo utiliza lenguaje especializado.

Dr. Raymond Carhart

El Dr. Raymond Carhart es considerado el fundador de la disciplina de la audiología, y es por ello que frecuentemente nos referimos a él como el “padre de la audiología”. Pese a que su trabajo lo desarrolló íntegramente en Estados Unidos, el Dr. Carhart nació en Ciudad de México en 1912, por lo que podríamos decir que un pedacito del origen de nuestra disciplina pertenece al mundo hispanoamericano.

El Dr. Carhart comenzó su carrera en el ámbito de las ciencias de la audición y el lenguaje, graduándose en logopedia y psicología en la universidad de Dakota Wesleyan (EEUU) en 1932. Mas adelante se doctoraría en logopedia en la universidad de Northwestern (EEUU) en 1936. Tras unos años trabajando como logopeda y profesor universitario un evento cambiaría su destino. El Dr. Carhart fue seleccionado para dirigir el área de rehabilitación del habla en el hospital militar de Deshon en Butler, Pennsylvania (USA). Allí, tuvo que dar servicio a más de 16.000 militares que habían perdido su audición durante la segunda guerra mundial. Fue entonces cuando en 1945 acuñaría el término “audiología” para designar a la ciencia de la audición. En ese momento, la audiología se separaría de la logopedia como un campo de investigación propio.

Al terminar la guerra, el Dr. Cahrhart volvería a la Universidad de Northwestern para desarrollar el primer programa universitario de audiología de la historia. Por sus manos pasaron los primeros estudiantes de audiología, los cuales se convirtieron a la postre en renombrados investigadores, clínicos y profesores. Como investigador, el Dr. Carhart es conocido por su trabajo en el desarrollo de las logo-audiometrías, en particular en su aplicación al cálculo de la efectividad de los audífonos. También identificó un patrón audiométrico propio de la otosclerosis (endurecimiento de los huesos del oído medio), el cual se conoce como “el notch de Carhart”.

El Dr. Carhart falleció en 1975, habiendo sentado las bases para una disciplina clínica y científica hasta entonces desconocida. Podríamos decir que en nuestro campo su legado está a la altura de otros grandes científicos de la historia los cuales gracias a su conocimiento sentaron las bases de otras disciplinas, como por ejemplo Isaac Newton en física, Charles Darwin en biología evolutiva o Pitágoras en trigonometría. Para quitarse el sombrero. Gracias Dr. Carhart.

¡ Publicación!

¡Estamos de enhorabuena! Uno de los colaboradores de Auris Scientia acaba de publicar un artículo científico en el Journal of Language, Speech, and Hearing Services in Schools (LHSS). Os dejamos con el enlace de la publicación.

https://lshss.pubs.asha.org/article.aspx?articleid=2712911

 

 

Correlación no implica causación

Hoy celebramos el día de Halloween recordando uno de los mas básicos pero importantes conceptos en estadística.

La correlación es un concepto matemático que expresa la relación existente entre dos variables. Si los valores de una variable se modifican de manera sistemática con respecto a los valores de otra, se dice que ambas variables se encuentran correlacionadas.

Sin embargo, el hecho de que encontremos que dos variables están correlacionades, no implica que exista una relación causal entre ellas. Es decir, cambios en una de las variables no tienen porqué ser la causa de cambios en la otra variable. La supuesta causalidad en la correlación puede deberse a una pura coincidencia o a la existencia de algún factor desconocido.

Solo los mas osados se atreven a inferir causalidad de una correlacion (“Inferring causation from correlation”). Especialmente en un día tenebroso como el de hoy. ¡Ahuyentemos los monstruos que nos invitan a caer en este tipo de error de interpretación estadístico!

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